En la madrugada de este 18 de agosto de 2022 se cumplen 86 años desde que asesinasen al poeta y dramaturgo Federico García Lorca. Lorca fue fusilado por «amigo de los rojos y maricón» en el año 1936 a manos de militares franquistas tras el Golpe de Estado de julio en Granada, la tierra que lo vio nacer, y a día de hoy su cuerpo sigue en paradero desconocido.

Lorca nacía el 5 de julio de 1898 y desde temprana edad mostró un gran interés por el arte. Estudió Filosofía y Letras, además de Derecho, en la Universidad de Granada. En 1918 publica su primera obra, Impresiones y paisajes, y poco después se muda a la gran capital, donde se rodea de personas que comparten su mismo interés e inquietudes. De esta forma, entre 1919 y 1926, se relacionó con muchos de los escritores e intelectuales más importantes de España, como Luis Buñuel, Rafael Alberti o Salvador Dalí.

En mayo de 1921, Lorca volvió a Granada, teniendo así la oportunidad de conocer al maestro Manuel de Falla, que se había instalado en la ciudad en septiembre del año anterior. Ese mismo año, Lorca escribió el Poema del cante jondo, obra que se publicó en 1931. Esos años en Granada giraron alrededor de dos focos culturales: Falla y la tertulia El Rinconcillo, reunida en el café Alameda.

Generación del 27

Federico García Lorca formó parte de la denominada Generación del 27, un grupo de escritores y poetas españoles que se reunieron en Sevilla para conmemorar los trescientos años de la muerte de Luis de Góngora. Este grupo lo conformaron autores como Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, o Vicente Aleixandre.

Este grupo se caracterizó por fundir las formas de la poesía tradicional con los movimientos de vanguardia, por tratar los mismos temas de una manera similar o por el uso de la metáfora y la imagen. Los expertos consideran que fue en esta etapa cuando Lorca alcanzó su madurez como poeta.

Viaje a Amércia

En el año 1929, Federico viajó a Nueva York para aprender inglés, cambiar de vida y renovar su obra. Federico describió la ciudad como un lugar «de alambre y muerte» y se sorprendió con el trato que tenían hacía las personas negras y la intensa economía capitalista. Pese a eso, Lorca describió su estancia allí como «una de las experiencias más útiles de mi vida», pues en su trabajo mientras se encontraba allí buscó expresar «la esclavitud dolorosa del hombre y máquina juntos» en una ciudad a la que denominó como «geometría y angustia».

En marzo de 1930 abandona Nueva York y se traslada a La Habana, lugar en el que exploró la cultura y la música cubana, pero tres meses más tarde, en junio de ese mismo año, vuelve a Madrid.

En 1933 viaja a Buenos Aires invitado por la actriz Lola Membrives. A lo largo de los seis meses que permaneció en la ciudad argentina, tuvo la oportunidad de dirigir Bodas de sangre, que fue representada más de ciento cincuenta veces; Mariana PinedaLa zapatera prodigiosaEl retablillo de don Cristóbal y una adaptación de La dama boba de Lope de Vega. También durante este tiempo tuvo la ocasión de dar varias conferencias y de hacer nuevas amistades como la de Pablo Neruda.

Últimos días

Lorca vuelve a España en el año 1934, momento en el que se empieza a vivir una época de violencia e intolerancia con el estallido de la Guerra Civil a la vuelta de la esquina. Lorca, debido a su amistad con personajes progresistas como Fernando de los Ríos o Alberti, fue ya señalado por una parte de la prensa más conservadora y desde 1935 fue considerado un enemigo de la derecha.

Colombia y México, cuyos embajadores previeron que el poeta pudiera ser víctima de un atentado debido a su puesto de funcionario de la República, le ofrecieron el exilio, pero Lorca rechazó las ofertas y se trasladó a Granada, con su familia, el 14 de julio de 1936.

Un mes más tarde, el 16 de agosto, era detenido por la Guardia Civil. Dos días más tarde, Federico García Lorca era fusilado a las 04:45 horas de la madrugada, con sólo 38 años de edad.

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