El Ingreso Mínimo Vital (IMV) continúa ampliando su alcance en Andalucía y ya beneficia a 818.528 personas en la comunidad autónoma durante el mes de abril, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La prestación llega actualmente a 263.915 hogares andaluces, de los cuales 189.129 cuentan con menores a cargo, en un contexto marcado por el aumento de la vulnerabilidad económica y la precariedad laboral en numerosos sectores.
La nómina mensual del IMV en Andalucía asciende este mes a 146,5 millones de euros, con una cuantía media de 517,1 euros por hogar. En comparación con abril de 2025, el número de prestaciones activas ha aumentado en 36.638 hogares, lo que supone un crecimiento del 16,1%, mientras que el número de beneficiarios ha crecido un 15,8%, con 111.768 personas más cubiertas por esta ayuda estatal.
Uno de los aspectos más destacados del balance es el peso de los menores dentro de la prestación. En Andalucía, 324.135 niños, niñas y adolescentes reciben actualmente el IMV, lo que representa el 39,5% del total de beneficiarios. Además, más de 40.400 hogares beneficiarios son monoparentales, sostenidos mayoritariamente por mujeres, una realidad que refleja cómo las dificultades económicas afectan con especial intensidad a determinadas estructuras familiares.
El perfil femenino del IMV sigue siendo predominante. El 73,6% de las personas titulares de la prestación son mujeres, mientras que ellas representan también el 53% del total de beneficiarios. Desde su puesta en marcha hace casi seis años, el Ingreso Mínimo Vital ha llegado ya a más de 1,1 millones de personas en Andalucía.
Junto al IMV, el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) continúa creciendo como herramienta de apoyo a las familias. En abril alcanzó a 190.889 hogares andaluces, con una ayuda media de 67,06 euros por menor y de 115,43 euros por hogar con menores. Las cuantías varían según la edad de los hijos y pueden recibirse incluso sin percibir el IMV, al contar con límites de renta más amplios.
El Gobierno destaca además el impacto de esta prestación entre la población joven. La edad media de los beneficiarios se sitúa en 28,3 años, una cifra que baja hasta los 20,6 años si se excluye a los titulares de la ayuda, reflejando el peso que tiene el IMV entre hogares con hijos y jóvenes en etapas iniciales de incorporación laboral.

