Vivienda

En España, los trabajadores autónomos atraviesan un escenario de creciente presión económica marcado por tres factores clave: la presión fiscal, el encarecimiento de los costes de producción y el aumento del precio de la vivienda. Según datos del Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España, el 60% identifica como principales problemas la elevada carga impositiva y el incremento generalizado de los costes.

El análisis apunta a una tendencia estructural que se ha intensificado en los últimos meses, con elementos como la inestabilidad internacional, una inflación persistente y la subida simultánea de los costes productivos y residenciales.

UPTA advierte de que el contexto internacional ha contribuido al encarecimiento de la energía, el transporte y las materias primas. En este sentido, carburantes y electricidad han registrado subidas que pueden llegar a representar entre el 20% y el 25% de los gastos operativos en pequeños negocios.

En este contexto, los autónomos que dependen de un espacio físico para desarrollar su actividad también están sufriendo el aumento de los alquileres. Los datos del mercado inmobiliario reflejan subidas interanuales de la vivienda cercanas al 10% y al 14% en zonas urbanas, mientras que el alquiler de locales comerciales ha crecido entre un 15% y un 25% en los últimos años, especialmente en áreas céntricas y de alta actividad económica.

Por último, UPTA considera insuficientes medidas como el IVA franquiciado, al no abordar de forma directa los problemas estructurales del modelo económico, pese a que podrían beneficiar a unos 400.000 autónomos.