Imagen de dinero como ayudas que se otorgan con el Ingreso Mínimo Vital / EA
Imagen de dinero como ayudas que se otorgan con el Ingreso Mínimo Vital / EA

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) se ha consolidado en Andalucía como una de las principales herramientas para combatir la pobreza y la exclusión social, especialmente entre las mujeres. Los datos más recientes reflejan que esta prestación tiene un marcado perfil femenino, tanto entre quienes la solicitan como entre quienes se benefician de ella.

Según las últimas cifras del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en febrero el 73,6 % de los titulares del IMV en Andalucía son mujeres, lo que supone 187.073 beneficiarias que reciben directamente esta ayuda. Además, el 53 % del total de personas que se benefician de la prestación también son mujeres, con 418.323 beneficiarias.

En total, la prestación llega en Andalucía a 253.954 hogares, donde viven 788.181 personas, con una cuantía media de 520 euros al mes por hogar.

Un apoyo clave para mujeres en situación vulnerable

El peso femenino en esta prestación está directamente relacionado con la realidad social de muchas familias vulnerables. En especial, el IMV se ha convertido en un sostén fundamental para las familias monoparentales, donde en la mayoría de los casos la única persona adulta es una mujer.

En Andalucía existen 39.100 hogares monoparentales beneficiarios del IMV, y en el 96 % de ellos la única persona adulta es una mujer. Estas familias reciben además un complemento específico del 22 % en la prestación, destinado a reforzar su protección económica.

Una ayuda clave contra la pobreza infantil

El Ingreso Mínimo Vital tiene también un impacto directo en la protección de la infancia. Actualmente, el 39,7 % de los beneficiarios son menores de edad, lo que supone 313.318 niños y adolescentes protegidos en Andalucía.

En total, más de dos tercios de los hogares beneficiarios —182.911 familias— conviven con menores.

A este apoyo se suma el complemento de ayuda para la infancia, que refuerza la prestación con una cuantía adicional por cada hijo o hija a cargo. En febrero, 183.595 hogares andaluces recibieron este complemento, con una ayuda media de 66,51 euros por menor y de 114 euros por hogar con hijos.

Las cuantías varían según la edad del menor:

  • 115 euros mensuales para menores de 0 a 3 años
  • 80,5 euros entre los 3 y los 6 años
  • 57,5 euros entre los 6 y los 18 años

Este complemento puede percibirse incluso sin recibir el IMV, ya que contempla umbrales de renta más amplios, lo que permite llegar también a familias con ingresos bajos o moderados.

Más beneficiarias que hace un año

El número de hogares protegidos por el Ingreso Mínimo Vital continúa aumentando. En febrero había 36.360 prestaciones activas más que hace un año en Andalucía, lo que supone un incremento del 16,7 % en el número de hogares beneficiarios.

El crecimiento es similar en el número de personas protegidas, que ha aumentado en 111.251 beneficiarios, un 16,4 % más que en febrero de 2025.

Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido en Andalucía a 363.079 hogares, en los que viven más de 1,1 millones de personas.

Una prestación que reduce la vulnerabilidad femenina

Los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025 reflejan además una reducción de la tasa de pobreza entre las mujeres en edad de trabajar respecto al año anterior.

En este contexto, el Ingreso Mínimo Vital refuerza su papel como instrumento clave para combatir la vulnerabilidad económica femenina, especialmente en los hogares con menores y en las familias monoparentales.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha destacado que la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social continúa descendiendo en España, también entre las mujeres. Según ha subrayado, el IMV —donde dos de cada tres beneficiarias son mujeres— es una herramienta decisiva para avanzar en igualdad y reducir la vulnerabilidad económica.