La Guardia Civil ha incautado en la provincia de Cádiz diversas piezas pertenecientes a especies protegidas procedentes de África, localizadas en el interior de una furgoneta cuyo conductor no pudo acreditar la legalidad de su tenencia ni el origen de los objetos transportados.
La actuación tuvo lugar cuando los agentes se detuvieron en la carretera A-381 para auxiliar a un vehículo que aparentemente se encontraba averiado. Durante la intervención, el comportamiento nervioso del conductor levantó sospechas entre los agentes, que procedieron a inspeccionar el interior de la furgoneta.
Huesos de jirafa, pieles y 150 kilos de cornamentas
En el interior del vehículo los agentes localizaron diversas piezas relacionadas con fauna salvaje, entre las que se encontraban cuatro huesos de jirafa, varias pieles sin curtir de animales africanos —entre ellos facóquero, springbok y oryx— y una figura tallada en madera con forma de jirafa.
Además, se intervinieron 150 kilos de cuernos de ciervo, gamo y corzo, cuyo origen tampoco pudo ser justificado por el conductor del vehículo.
Investigación por posible tráfico ilegal de especies
Ante la falta de documentación que acreditara la procedencia y trazabilidad de las piezas, los agentes investigan los hechos como un posible delito relacionado con el comercio ilegal de especies de fauna protegida, incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Asimismo, no se descarta que algunas de las piezas puedan estar vinculadas a delitos de receptación o sustracción, por lo que la investigación continúa para esclarecer el origen del material intervenido.
Las piezas han quedado a disposición de las autoridades competentes mientras se desarrollan las pesquisas para determinar su procedencia y las posibles responsabilidades penales derivadas del caso.

