La primera votación del debate de investidura de Juanma Moreno, prevista para el próximo martes 30 de junio en el Parlamento de Andalucía, pondrá en marcha los plazos para una posible repetición de las elecciones autonómicas si ningún candidato consigue los apoyos necesarios para presidir la Junta.
En caso de que la investidura no prospere durante los dos meses posteriores a esa primera votación, el Parlamento quedaría automáticamente disuelto y los andaluces volverían a las urnas el domingo 25 de octubre.
Este calendario se desprende de las disposiciones recogidas en el Estatuto de Autonomía y en el Reglamento del Parlamento de Andalucía sobre la elección de la persona titular de la Presidencia de la Junta.
El presidente de la Cámara autonómica, Jesús Aguirre, propuso el pasado miércoles a Juanma Moreno como candidato después de completar la ronda de consultas con los portavoces de los grupos parlamentarios. El debate de investidura se celebrará los días 29 y 30 de junio.
Moreno necesita 55 votos en la primera votación
Para ser reelegido presidente de la Junta en la primera votación, Moreno deberá obtener la mayoría absoluta del Parlamento, fijada en 55 diputados.
El PP-A consiguió 53 escaños en las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo, por lo que necesita al menos dos votos adicionales. El candidato popular superaría ampliamente la mayoría absoluta en caso de alcanzar un acuerdo con Vox, formación que dispone de 15 representantes y con la que mantiene negociaciones sobre un posible pacto de gobernabilidad.
En caso de no alcanzar los 55 votos el 30 de junio, se celebraría una segunda votación 48 horas después, el jueves 2 de julio. En esta ocasión bastaría con una mayoría simple, es decir, obtener más votos a favor que en contra.
Si Moreno tampoco lograra la confianza de la Cámara en esa segunda votación, podrían tramitarse nuevas propuestas de candidatos durante los dos meses siguientes.
El plazo terminaría el 30 de agosto
El Estatuto de Autonomía establece que, si ningún candidato obtiene al menos una mayoría simple durante los dos meses posteriores a la primera votación, el Parlamento quedará disuelto automáticamente y el presidente de la Junta en funciones deberá convocar nuevos comicios.
Según fuentes parlamentarias, el plazo comenzaría el 30 de junio y finalizaría el 30 de agosto. Si para entonces no hubiera presidente, el decreto de convocatoria electoral se expediría el lunes 31 de agosto y se publicaría en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el 1 de septiembre.
A partir del miércoles 2 de septiembre comenzaría el plazo legal de 54 días hasta la celebración de las elecciones. La nueva cita con las urnas tendría lugar, por tanto, el domingo 25 de octubre.
De producirse, sería la primera repetición de unas elecciones al Parlamento andaluz desde la aprobación de la autonomía.
El precedente de Susana Díaz en 2015
Andalucía no ha celebrado hasta ahora una repetición electoral, aunque sí ha registrado investiduras en las que el candidato no consiguió los apoyos necesarios en la primera votación.
El precedente más cercano se produjo después de las elecciones autonómicas de marzo de 2015. El PSOE-A ganó aquellos comicios con 47 escaños, ocho menos de los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Su candidata, Susana Díaz, tuvo que someterse a cuatro votaciones antes de ser investida presidenta de la Junta, después de que el PSOE-A alcanzara un acuerdo con Ciudadanos.

