Las elecciones andaluzas del 17 de mayo han dejado un mapa urbano claramente favorable al Partido Popular. La formación de Juanma Moreno ha vuelto a ganar en las ocho capitales de provincia andaluzas, repitiendo el pleno que ya logró en 2022 y reforzando su posición en la mayoría de las grandes ciudades de la comunidad.
Los resultados reflejan además una Andalucía urbana donde el PSOE mantiene la segunda posición en siete capitales, aunque con retrocesos en buena parte de ellas, y donde Adelante Andalucía logra abrirse hueco especialmente en Cádiz y Sevilla, desplazando a Vox en ambas ciudades.
En Sevilla capital, el PP alcanza el 42,69% de los votos con 158.243 papeletas, ampliando su ventaja respecto a las anteriores autonómicas. El PSOE queda segundo con el 21,67%, mientras Adelante Andalucía sube hasta el 13,94% y supera a Vox, que se queda en el 10,17%.
Cádiz vuelve a convertirse en una de las grandes excepciones políticas de Andalucía. Allí, el PP gana con el 35,62%, pero Adelante Andalucía consigue el 23,96% y se sitúa como segunda fuerza política, adelantando al PSOE, que obtiene el 21,5% de los sufragios. Vox queda relegado a la cuarta posición.
El dominio popular también se consolida en Málaga, donde el PP logra el 42,98%; en Granada, donde roza el 49%; y en Córdoba y Jaén, donde supera el 45% de los votos. En Huelva, los populares alcanzan el 39,11%, mientras que en Almería obtienen el 42,3%, en una provincia donde Vox mantiene uno de sus mejores resultados de toda Andalucía.
El 17M deja así una fotografía de continuidad en las capitales andaluzas, con un PP que afianza su hegemonía urbana y una izquierda fragmentada entre PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía. Pese a ello, el crecimiento del andalucismo de izquierdas en ciudades como Cádiz o Sevilla introduce nuevos equilibrios dentro del espacio progresista andaluz.

