Imagen de la basílica de La Macarena / Clara Fajardo

Los restos del golpista Queipo de Llano ya están fuera de la Basílica de La Macarena. Esta madrugada la Hermandad de la Macarena así lo hacía saber en un comunicado en el que se indicaba que se había procedido «a la exhumación de los restos mortales de Gonzalo Queipo de Llano y Sierra y su esposa Genoveva Martí Tovar, así como de Francisco Bohórquez Vecina, cumpliendo de este modo lo mandatado por la Ley 20/2022 del 19 de octubre de Memoria Democrática».

En esta línea, en el escrito de la Hermandad se subraya que la exhumación se ha realizado «en la más estricta intimidad y con absoluto respeto a los familiares presentes, procedimiento que ha contado con el consentimiento de ambas familias». Así pues, la Hermandad ha cumplido con lo que anunció a finales de octubre y es que seguiría la orden del Gobierno central en noviembre antes de los cultos de la Virgen de la Esperanza previstos para el 18 de este mes.

Zanjado el asunto de Queipo de Llano, fin de la polémica

La Hermandad de La Macarena pide expresamente «ser dejada al margen de cualquier polémica ideológica y política ajena a los fines de la misma y a su condición de asociación de fieles católicos, así como desaparecer del foco mediático». Por todo ello, se insta a la sociedad a recordad que se trata de una entidad de ingente actividad «entregada a los más desfavorecidos».

Finalmente, reitera «su compromiso con las leyes en un estado democrático, no habiéndose situado en ningún momento de estos años al margen de la ley; de hecho, han sido numerosos los estudios e informes jurídicos que motu proprio ha venido solicitando constantemente y que coincidían en situarla siempre dentro de la legalidad vigente».

Atrocidades que cometió el genocida

Al golpista que descansa en La Macarena, se le achacan más de 45.000 fusilamientos en Sevilla durante el golpe de Estado de 1936 que dio paso a la Guerra Civil, seguida de 40 años de dictadura fascista y franquista. Esperar ya se ha acabado. Es hora de aplicar la ley.

Queipo de Llano estaba al frente del ejército sublevado que atacó la provincia de Málaga en Enero de 1937. Tomó primero Marbella por el oeste y Alhama desde Granada, lo que hizo que muchas personas huyeran hacia Málaga Capital. Cuando las tropas franquistas y los camisas negras italianos comenzaron a hostigar la ciudad, muchos milicianos y civiles huyeron por la carretera de Almería, que no estaba cortada aunque sí a tiro de la artillería aérea y naval. En esta huida desesperada, las fuerzas sublevadas comenzaron a bombardear a miles de personas, que se encontraban muy expuestas en la carretera.

A esta masacre se le conoce como La Desbandá. Se estima que entre 3000 y 5000 personas, la mayoría civiles, murieron asesinados a sangre fría en lo que el médico canadiense Norman Bethune, testigo de la matanza, describió como «doscientos kilómetros de miseria».

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