Juanma Moreno ha tratado de trasladar a las izquierdas la responsabilidad de un posible acuerdo entre el PP y Vox para garantizar su investidura como presidente de la Junta de Andalucía. Durante su intervención en el Parlamento andaluz, el candidato popular ha confirmado que mantiene abierto un proceso de negociación con la formación de extrema derecha, cuyos votos resultan decisivos tras perder el PP la mayoría absoluta.
El Partido Popular obtuvo 53 de los 109 escaños en las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo, dos menos de los necesarios para ser investido en primera votación. Moreno ha reconocido que no alcanzó la mayoría que perseguía y que necesita recabar apoyos parlamentarios para evitar el bloqueo institucional o una eventual repetición electoral.
«Nos hacen falta dos escaños. Ésa es la realidad y cerrar los ojos a la realidad sería un error», ha afirmado. El dirigente popular ha justificado las conversaciones con Vox alegando que ha sido «la única fuerza política que se ha mostrado públicamente dispuesta a dialogar» con el PP.
Moreno ha dirigido buena parte de sus críticas contra el PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía, formaciones que han descartado facilitar su continuidad al frente del Gobierno autonómico. Según el candidato, estos partidos «han optado por el bloqueo» al rechazar cualquier negociación con el PP.
«No quieren negociar y tampoco quieren que negociemos. Por tanto, haya elecciones o haya pacto de legislatura, su irresponsabilidad actual los hace responsables del futuro», ha declarado Moreno, situando sobre las izquierdas la responsabilidad política de un eventual acuerdo con Vox.
Sin embargo, la negociación con la extrema derecha responde también a la decisión del PP de buscar los apoyos necesarios para mantener el Gobierno de la Junta tras quedarse por debajo de la mayoría absoluta. Moreno ha defendido que ambas formaciones deben avanzar sobre los asuntos en los que coinciden y «saber ceder sin que nadie pierda», aunque no ha explicado qué medidas concretas se encuentran sobre la mesa ni qué condiciones plantea Vox.

