La Guardia Civil y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han detenido a once personas en Andalucía por su presunta integración en una organización criminal dedicada a asaltar cargamentos de droga con armas y uniformes policiales. El grupo utilizaba armas de fuego, vehículos robados y uniformes policiales para hacerse pasar por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, detener a sus víctimas y apoderarse de los estupefacientes que transportaban.

La operación conjunta, denominada «Nazarí 11 Zegri», ha permitido desarticular una de las organizaciones más activas y peligrosas dedicadas a los denominados «vuelcos» de droga en la provincia de Granada. En total se han practicado 35 entradas y registros en distintos puntos de Granada y Sevilla.

La banda estaba asentada principalmente en el barrio granadino de Almanjáyar y se dedicaba al robo de importantes partidas de droga pertenecientes a otras organizaciones criminales. Para ejecutar los asaltos, sus integrantes empleaban vehículos sustraídos con matrículas falsas y provocaban colisiones con los coches de sus objetivos para obligarlos a detenerse.

Después actuaban con el rostro cubierto por pasamontañas y utilizaban chalecos, uniformes, placas identificativas y rotativos luminosos para simular una intervención policial. Según la investigación, intimidaban y agredían a los ocupantes para robarles la droga o incluso el propio vehículo.

La organización contaba con una compleja infraestructura logística que incluía el suministro de automóviles robados y matrículas falsas desde la provincia de Sevilla. También disponía de inhibidores de frecuencia, cámaras de vigilancia y dispositivos GPS que instalaba en los vehículos de sus víctimas para seguir sus desplazamientos antes de cometer los asaltos.

Los investigadores atribuyen al grupo actuaciones de extrema peligrosidad. Sus miembros provocaban persecuciones y colisiones en vías de gran capacidad y elevada intensidad de tráfico, como la A-44 y la A-92, incluso durante franjas horarias de máxima circulación. También exhibían y utilizaban armas de fuego, poniendo en riesgo tanto a sus objetivos como a otros usuarios de las carreteras.

El episodio más grave se produjo durante una entrada y registro practicada en abril, cuando uno de los detenidos abrió fuego contra los agentes que accedían a una vivienda. Se produjo un intercambio de disparos, aunque la intervención concluyó sin heridos.

De los 35 registros realizados, 22 tuvieron lugar en Almanjáyar, uno en el sur de Granada capital, uno en Albolote, dos en Armilla, tres en Alhendín y uno en Las Gabias. Los otros cinco se desarrollaron en las localidades sevillanas de Utrera, Alcalá de Guadaíra y Carmona.

Durante la operación fueron intervenidos más de 200.000 euros en efectivo, 14 vehículos valorados en más de 600.000 euros, seis armas de fuego, cinco armas simuladas y abundante munición de distintos calibres. Entre el material localizado figura cartuchería del calibre 7,62, utilizada en armamento de guerra.

Los agentes también hallaron chalecos antibalas, uniformes oficiales de diferentes unidades policiales, placas de identificación, machetes, lazos para inmovilizar, inhibidores de señal y balizas GPS. Además, desmantelaron nueve plantaciones con cerca de 4.000 plantas de marihuana e intervinieron 30 kilogramos de cogollos preparados para su distribución y varios kilos de hachís.

A los detenidos se les atribuyen, entre otros delitos, pertenencia a organización criminal, tentativa de homicidio, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, robos con violencia, atentado contra agentes de la autoridad, conducción temeraria, lesiones y amenazas de muerte. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones