Andalucía inicia este 1 de junio la campaña contra incendios forestales de 2026 con más de 400 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Morón de la Frontera (Sevilla), después de que el Gobierno haya decidido adelantar dos semanas el operativo estatal ante las previsiones meteorológicas y el incremento del riesgo de grandes incendios durante el verano.
El Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD) del Plan Estatal de Incendios Forestales ha acordado adelantar por segundo año consecutivo el inicio de la campaña contraincendios del 15 al 1 de junio. La medida responde a la evaluación realizada tras la campaña de 2025, marcada por un importante aumento de los incendios y de la superficie afectada en España.
Uno de los pilares de este dispositivo es el Segundo Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM II) de la Unidad Militar de Emergencias, cuya base se encuentra en Morón de la Frontera. Desde estas instalaciones operan más de 400 militares que, junto a otros 162 efectivos destacados en Canarias, tienen asignada la protección de Andalucía, Extremadura, las Islas Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
El despliegue estatal se complementa con unidades de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico (DGT), que se incorporan a cada emergencia en función de sus necesidades. Estos recursos actúan como apoyo a los dispositivos autonómicos, responsables de la prevención y extinción de incendios forestales en sus respectivos territorios.
La decisión de adelantar la campaña llega después de un año especialmente complejo. Durante 2025 se registraron en España 8.189 incendios forestales que afectaron a 354.793 hectáreas, una cifra que supera ampliamente la media de la última década. Además, se contabilizaron 63 grandes incendios forestales, responsables del 86% de toda la superficie calcinada.
Entre esos grandes siniestros destacaron nueve que superaron las 10.000 hectáreas quemadas y cinco que rebasaron las 20.000, considerados ya como megaincendios. Las consecuencias también fueron relevantes desde el punto de vista de la protección civil: ocho personas fallecieron, 86 resultaron heridas y más de 42.000 tuvieron que ser evacuadas de sus hogares.
La Unidad Militar de Emergencias intervino en 49 emergencias durante el pasado año, mientras que el episodio más crítico se produjo en agosto, cuando varios incendios simultáneos obligaron a activar el Plan Estatal en fase de preemergencia y a solicitar ayuda internacional. España recibió entonces apoyo de nueve países europeos mediante el envío de medios aéreos, personal especializado y recursos terrestres.
Coinidiendo con el inicio de la campaña de alto riesgo, la Junta de Andalucía ha activado también las restricciones previstas en el Plan Infoca. Desde este 1 de junio y hasta el próximo 15 de octubre queda prohibido encender fuego para preparar alimentos en áreas recreativas, zonas habilitadas y espacios de acampada. Asimismo, se restringen las quemas agrícolas y forestales y la circulación de vehículos a motor en terrenos forestales y en áreas situadas a menos de 400 metros de estos espacios.
El consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, ha señalado que estas medidas buscan reducir el riesgo de incendios durante los meses más críticos del año. Según los datos que maneja la Junta, la acción humana está detrás del 94% de los incendios forestales que se producen en Andalucía, una circunstancia que convierte la prevención en una de las principales herramientas para proteger el patrimonio natural andaluz.

