La leyenda del bádminton español Carolina Marín ha anunciado este jueves su retirada definitiva de la competición a los 32 años, poniendo fin a una carrera histórica marcada por el éxito y también por la superación de graves lesiones.

La campeona olímpica en Río 2016 y triple campeona del mundo cierra así una etapa en la que logró situar a un deporte minoritario en España en lo más alto del panorama internacional. Su decisión llega tras un proceso de reflexión en el que ha primado, por encima de todo, su salud. En concreto, el estado de su rodilla, castigada por tres lesiones graves en los últimos años, ha sido determinante para tomar este paso.

«He decidido escuchar a mi cuerpo», ha explicado la jugadora onubense, que ya había dejado entrever en los últimos días que su presencia en el Campeonato de Europa, previsto en abril en su Huelva natal, estaba en el aire. Finalmente, no competirá, aunque sí estará presente durante el evento para participar en diferentes actividades y devolver a su ciudad el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria.

En un mensaje difundido en sus redes sociales, Marín ha sido clara: «Mi camino en el bádminton profesional ha terminado. Quería que nos viéramos por última vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo». La deportista ha reconocido que le hubiese gustado despedirse compitiendo, pero ha asumido que «las cosas no siempre pasan como queremos».

De hecho, ha señalado que, en cierto modo, su adiós ya se produjo sobre la pista, en las semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando sufrió su tercera grave lesión de rodilla en cinco años. «Entonces no lo sabíamos», ha recordado.

A lo largo de su carrera, la andaluza no solo ha acumulado títulos, sino que ha transformado el bádminton en España, logrando una visibilidad y un reconocimiento inéditos. «Más que por los títulos, estoy orgullosa de haberme ganado el respeto del mundo del deporte y de haber conseguido que el bádminton sea reconocido, visto y practicado en mi país», ha destacado.

Marín ha querido también agradecer el apoyo de su entorno más cercano, su equipo y sus patrocinadores, subrayando los momentos difíciles vividos durante su trayectoria. «Gracias por no haberme dejado caer nunca», ha expresado.

Aunque deja la alta competición, la onubense inicia ahora una nueva etapa con la intención de seguir vinculada al deporte y devolver todo el apoyo recibido. «Empiezo un nuevo camino en el que intentaré seguir defendiendo los valores del deporte», ha afirmado.