El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha asegurado este sábado que la compañía ferroviaria es «una víctima» del accidente de tren ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas. En declaraciones, ha defendido que la empresa también se ha visto afectada directamente por el suceso, al contar con víctimas tanto entre sus pasajeros como entre sus trabajadores.

Fernández Heredia ha subrayado que el principal objetivo de Renfe es contribuir a esclarecer lo ocurrido, poniendo todos los datos a disposición de las autoridades judiciales. «Desde Renfe lo único que vamos a hacer es contribuir a que se conozca la verdad», ha afirmado, insistiendo en que la compañía no entrará en «especulaciones» y centrará su actuación en facilitar la investigación en curso.

El presidente de la operadora ha señalado que esta postura responde a la demanda de las propias víctimas y sus familias, que reclaman transparencia y claridad sobre las causas del accidente. En este sentido, ha recordado precedentes como el accidente ferroviario de Angrois en 2013, donde también se exigió un esclarecimiento completo de los hechos.

«Vamos a contribuir a poner toda la información al servicio de las autoridades judiciales», ha reiterado Fernández Heredia, quien ha considerado que cualquier otro enfoque «es ruido» y no beneficia a quienes se han visto afectados por la tragedia. Con estas declaraciones, Renfe reafirma su disposición a colaborar con la justicia para que se depuren responsabilidades y se conozca con exactitud qué ocurrió en el accidente de Adamuz.