Archivo - Vagón de un tren AVE - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
Vagón de un tren AVE - Jesús Hellín - Europa Press

Málaga tampoco dispondrá de un AVE directo con conexión entre Madrid esta Semana Santa. Esta situación apunta a provocar pérdidas millonarias para la provincia, pues se trata de un momento crucial para el turismo nacional, que ya ha experimentado más de dos meses de desconexión ferroviaria con la capital.

Desde el pasado 18 de enero, tras el accidente de Adamuz que acabó con 46 fallecidos, no hubo ningún tren directo. Las riadas provocaron la rotura de un talud y un desprendimiento de tierras en Álora que inhabilitaron al tren sobre la vía. En estos momentos, solo se puede ir en tren desde Málaga a Madrid con Renfe y realizando un trayecto en bus entre Málaga y Antequera.

A finales de abril, si hay suerte, solo habrá una vía en servicio

Pedro Marco de la Peña, presidente de Adif, justificó el retraso en las obras argumentando que no se pudo trabajar hasta 20 días después de las riadas para garantizar la seguridad de los trabajadores. «Esto era una zona de lodo, realmente no sabíamos en qué situación se encontraba el resto del muro y además cualquier elemento que hubiéramos hecho nos hubiera perjudicado al futuro», añadió. A finales de abril, si hay suerte, solo habrá una vía en servicio, y reduciendo drásticamente la velocidad en ese tramo. No habrá una completa normalidad hasta final de año, por lo menos.

La Asociación de Viviendas y Apartamentos Turísticos de Andalucía (AVVAPRO), por otro lado, reclama medidas urgentes ante el cierre de la alta velocidad con Málaga, mostrando su profunda preocupación por la falta de servicio de AVE en una de las etapas más relevantes del calendario turístico.

Para Juan Cubo, presidente de AVVAPRO, esta noticia es un auténtico jarro de agua fría para el conjunto del sector turístico de la Costa del Sol. «En torno al 60% de los visitantes que recibimos en estas fechas son turistas nacionales que, en gran medida, se desplazaban en tren de alta velocidad. Tememos que muchos opten por otros destinos mejor conectados, lo que agravará las pérdidas económicas del sector», añadió.