Las oficinas de atención a víctimas y familiares del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero han atendido desde su puesta en marcha a unas 75 personas en distintas subdelegaciones del Gobierno en Andalucía. Así lo ha detallado el delegado del Gobierno en la comunidad, Pedro Fernández, cuando se cumple un mes de la tragedia en la que fallecieron 46 personas.
Según ha explicado, la mayoría de las consultas se han registrado en la subdelegación de Huelva, provincia de la que procedía un mayor número de víctimas mortales. En concreto, 59 personas han acudido a esta oficina para recabar información y orientación. Además, hasta el momento se han formalizado ocho expedientes dirigidos a optar a las indemnizaciones previstas para compensar los daños económicos derivados del siniestro.
Fernández ha reiterado su solidaridad con los familiares de las víctimas mortales y con las personas heridas, algunas de las cuales continúan hospitalizadas. Ha subrayado que, aunque las indemnizaciones pueden cubrir perjuicios económicos, el daño emocional provocado por esta «tragedia colectiva» es irreparable.
Dos investigaciones en paralelo para esclarecer las causas
El delegado ha recordado que continúan en marcha dos investigaciones que se activaron de forma inmediata tras el accidente. Por un lado, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo independiente encargado de analizar las causas técnicas del siniestro. Por otro, la investigación judicial, que cuenta con las pruebas recabadas por la Guardia Civil en el lugar de los hechos.
El objetivo, ha señalado Fernández, es conocer con exactitud qué provocó el accidente para que no vuelva a producirse un suceso similar y poder adoptar las medidas necesarias una vez se determinen las causas objetivas.
Reparación de la vía y restablecimiento del servicio
El delegado también ha defendido la actuación del Ministerio de Transportes, que comenzó a trabajar desde el primer momento. No obstante, ha precisado que los trabajos de reparación del tramo afectado no pudieron iniciarse hasta contar con la autorización judicial correspondiente. Además, las sucesivas borrascas registradas en Andalucía desde enero retrasaron más de lo previsto la reanudación completa de la conexión de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Actualmente, la infraestructura ferroviaria ya se encuentra totalmente reparada. Durante el periodo de interrupción del servicio, Renfe puso en marcha un plan alternativo para mantener las conexiones, aunque sin las prestaciones de velocidad habituales del AVE. Fernández ha reconocido los perjuicios ocasionados, especialmente en el sector turístico por las cancelaciones registradas, y ha pedido disculpas por ello, asegurando que se trabajó «sin descanso» para restablecer la normalidad lo antes posible.
Mientras avanzan las investigaciones, el Gobierno mantiene operativas las oficinas de atención para acompañar y orientar a las víctimas y sus familias en un proceso que, un mes después del siniestro, sigue marcado por el dolor y la búsqueda de respuestas.

