Recién nacido bebé hospital. - HOSPITAL MATERNO MÁLAGA

Andalucía cerró 2025 con 60.177 nacimientos, un ligero incremento del 0,1% respecto al año anterior, según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). No obstante, las defunciones ascendieron a 75.686, un 3,1% más que en 2024, lo que deja un saldo vegetativo negativo de 15.509 personas en la comunidad.

A nivel estatal, los nacimientos crecieron un 1,0% hasta los 321.164, rompiendo así la tendencia descendente de la última década. Sin embargo, el número total de fallecimientos se situó en 446.982, un 2,5% más que el año anterior, lo que mantiene el desequilibrio demográfico en el conjunto del país, con un saldo vegetativo negativo de 122.167 personas.

La comunidad andaluza se sitúa entre las regiones con mayor saldo vegetativo negativo en términos absolutos, solo por detrás de Galicia (-19.894) y Castilla y León (-16.318).

El trasfondo de estos datos es estructural. Aunque el repunte de la natalidad rompe la inercia descendente, el volumen actual de nacimientos está lejos del registrado hace una década. En 2015 nacieron en España más de 420.000 bebés, frente a los algo más de 321.000 estimados en 2025, lo que refleja la magnitud del cambio demográfico en marcha.

Además, el retraso en la edad de maternidad se consolida: el porcentaje de nacimientos de madres de 40 años o más ha pasado del 7,8% en 2015 al 10,4% en 2025, una tendencia que también se reproduce en Andalucía.

El escenario que dibuja el INE confirma que, pese a una leve recuperación de la natalidad, Andalucía y el conjunto del país continúan enfrentando un reto demográfico marcado por el envejecimiento y la pérdida natural de población, un factor con impacto directo en el sistema de pensiones, los servicios públicos y la cohesión territorial.