Un tren AVE de Renfe que cubría este martes el trayecto entre Sevilla y Madrid ha quedado parado a la altura de Adamuz tras sufrir un enganchón con la catenaria, lo que ha vuelto a afectar a la circulación en el tramo compartido de la línea de alta velocidad. El convoy, que había salido a primera hora desde la capital andaluza, se detuvo en plena vía con pasajeros a bordo, condicionando el paso del resto de trenes.
El incidente se produce en un punto especialmente sensible de la infraestructura ferroviaria, el tramo de Adamuz, y en una jornada significativa: coincide con el día en que se retomaban los servicios de alta velocidad tras un mes de interrupción por la tragedia ferroviaria registrada en la zona.
Según ha confirmado la compañía Iryo, los trenes que atraviesan este punto, independientemente del operador, deben sortear la presencia del AVE detenido en la vía. Esto implica que la afectación no se limita al servicio concreto de Renfe implicado, sino que repercute en la circulación general de un corredor utilizado por varias compañías.
La incidencia técnica se describe como «un enganchón con la catenaria», el sistema que suministra energía eléctrica a los trenes. Por el momento, ni Renfe ni Adif han ofrecido información oficial adicional sobre las causas exactas del problema ni sobre los tiempos previstos para su resolución.
A esta situación se suma la limitación de velocidad que ya se venía aplicando en el tramo por motivos de seguridad, tras los trabajos de reconstrucción y comprobación técnica realizados en las últimas semanas. Esa reducción, unida al tren detenido en la vía, vuelve a generar tensiones operativas en una de las conexiones ferroviarias clave entre Andalucía y Madrid. La evolución de la incidencia y el eventual restablecimiento completo de la normalidad en la circulación están pendientes de nuevas comunicaciones oficiales.

