Andalucía ha registrado incidencias en el agua de consumo en 33 municipios de seis provincias como consecuencia del reciente tren de borrascas, según ha informado la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias. Las afecciones, que han impactado en un total de 59.564 personas, se deben principalmente al aumento de la turbidez del agua y a la rotura de conducciones, aunque el suministro alternativo está garantizado y el Plan de Acción de Salud Pública permanece activo.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha detallado que las incidencias afectan a localidades de Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén y Málaga. En concreto, cuatro municipios son de Cádiz, dos de Córdoba, 13 de Granada, tres de Huelva, dos de Jaén y nueve de Málaga. En algunos casos, la afección alcanza tanto al núcleo urbano como a pedanías.
Según ha precisado el consejero, «estas incidencias se deben principalmente a la turbidez del agua, en 17 de los casos, o a la rotura de conducciones, en 13», y hasta la fecha se han emitido 21 resoluciones de no aptitud del agua. Las lluvias intensas y persistentes han afectado tanto a captaciones subterráneas —por intrusión de escorrentías— como a aguas superficiales destinadas al abastecimiento, especialmente en sistemas pequeños sin estación de tratamiento.
Entre los municipios con problemas por turbidez se encuentran Iznájar y Rute (Córdoba); Dúdar, Polícar, Lugros o Riofrío (Granada); Jimena o Carchel (Jaén); y varias localidades malagueñas como Alpandeire, Benaoján o Álora. Por roturas en las infraestructuras de conducción, las incidencias se han producido en municipios como San José del Valle o Zahara de la Sierra (Cádiz); Bubión o Pampaneira (Granada); y Hinojos o Cañaveral de León (Huelva).
Pese a la magnitud territorial de las afecciones, la Junta asegura que el abastecimiento alternativo para consumo humano se ha garantizado mediante el reparto de agua embotellada o el suministro a través de camiones cisterna. Además, el Plan de Acción de Salud Pública ha reforzado la vigilancia epidemiológica y la inspección sanitaria en las zonas afectadas.
En la semana del 2 de febrero, cuando se elevó a nivel 2 la emergencia en Andalucía, «no se ha identificado un aumento en la notificación de enfermedades de declaración obligatoria ni brotes por enfermedades infecciosas» vinculados a las lluvias, según ha señalado Sanz.
Como medida complementaria, el Servicio Andaluz de Salud ha activado un dispositivo de apoyo psicológico y acompañamiento emocional a través de Salud Responde y el 061, con carácter preventivo y temporal. Mientras persista la situación, Salud Pública recomienda a la población extremar la higiene, seguir las indicaciones municipales sobre el consumo de agua y adoptar precauciones en tareas de limpieza y manipulación de residuos tras episodios de inundación.

