Un falso militar, una relación sentimental construida por Internet y decenas de familias sin vacaciones conforman el origen de una estafa de alcance estatal que ha afectado a Andalucía, tras quedar al descubierto un entramado criminal que utilizaba el engaño emocional como puerta de entrada al fraude económico.
La trama, desmantelada en el marco de la operación ‘Florazo’, tiene su epicentro en Málaga, donde una agencia de viajes cerró de forma repentina dejando a 55 familias sin los viajes que habían contratado y pagado por adelantado. El dinero, sin embargo, fue desviado a una red criminal a través de transferencias bancarias y operaciones con criptomonedas.
La investigación apunta a que la gerente del negocio fue víctima inicial de una estafa sentimental, al creer mantener una relación con un supuesto militar destinado en el extranjero. Bajo esa manipulación emocional, comenzó a transferir dinero de manera continuada, pasando posteriormente a desviar también los fondos de sus propios clientes, integrándose de facto en el fraude.
Las pesquisas permitieron reconstruir el recorrido del dinero, que se concentraba mayoritariamente en cuentas situadas fuera de Andalucía y era canalizado hacia plataformas de inversión en criptoactivos. Parte del entramado estaba compuesto por otras víctimas de estafas amorosas reconvertidas en intermediarias financieras, una práctica habitual en este tipo de delitos.
La operación policial ha culminado con once detenidos en distintas provincias del país y múltiples registros domiciliarios, además de la intervención de dinero en efectivo, activos digitales y el bloqueo de inmuebles y vehículos por un valor cercano a los 600.000 euros.
Desde la Policía se insiste en alertar sobre el auge de los denominados «timos del amor», una modalidad delictiva que combina la manipulación emocional con el fraude económico y que cada vez presenta estructuras más complejas y ramificadas, con especial impacto en víctimas que nunca llegan a conocer personalmente a sus estafadores.

