La cifra de desalojos preventivos registrados en Andalucía como consecuencia de la borrasca Leonardo supera ya las 8.600 personas, según ha informado este viernes la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una rueda de prensa celebrada en Huelva tras reunirse con la subdelegada del Gobierno en la provincia, María José Rico.
Montero ha destacado la “afectación extraordinariamente significativa” de este episodio meteorológico en Andalucía, con impacto en al menos seis provincias, y ha señalado que la borrasca está provocando desalojos preventivos, cortes de infraestructuras y la activación de numerosos dispositivos de emergencia. Hasta la mañana de este viernes se habían contabilizado más de 8.700 desalojos preventivos en distintos municipios andaluces, así como incidencias relevantes en Cádiz, Málaga, Córdoba, Sevilla, Granada y Huelva.
De las aproximadamente 8.600 personas desalojadas, unas 3.400 se localizan en Jerez de la Frontera, mientras que el resto se reparte entre municipios considerados de mayor riesgo. En la provincia de Cádiz, la vicepresidenta ha citado los casos de Grazalema, Puerto Real y la residencia de mayores de Arcos de la Frontera; en Málaga, El Secadero, Benaoján y Cartajima; en Córdoba, zonas próximas al aeropuerto y municipios como Baena, Lucena, Palma del Río, Carcabuey, Pedro Abad, Villanueva del Río y Priego de Córdoba; en Sevilla, la localidad de Écija; en Huelva, Gibraleón; y en Granada, Quéntar y Huétor Tájar.
Según ha explicado Montero, estos municipios mantienen a familias desplazadas que no pueden permanecer en sus domicilios o lugares de trabajo debido al elevado nivel de riesgo existente.
Zonas especialmente vigiladas y embalses desembalsando
La vicepresidenta ha indicado que existen zonas especialmente vigiladas en toda Andalucía, como el entorno del aeropuerto de Córdoba, donde la crecida del río Guadalquivir podría alcanzar su punto máximo este viernes. También se mantiene la atención en los desembalses de Bornos y Arcos de la Frontera, en Cádiz, así como en la sierra gaditana, especialmente en Grazalema y Villaluenga del Rosario.
En esta última zona se ha desplazado un equipo de geólogos especialistas para monitorizar el estado del subsuelo y de los acuíferos, con el objetivo de anticipar posibles medidas preventivas. En Málaga, preocupan la Serranía de Ronda, la presa de Montejaque y El Secadero por la afección del río Guadiaro, mientras que en Jaén se vigilan especialmente Villacarrillo, Andújar y Mengíbar, y en Granada, Huétor Tájar.
Montero ha señalado además que existen 33 puntos de cauces fluviales en nivel rojo, todos ellos pertenecientes al Guadalquivir salvo uno del Guadiana, y ha advertido de la preocupación por el cauce del Guadalete a su paso por Jerez. En total, 34 embalses se encuentran desembalsando agua tras haber alcanzado su capacidad máxima.
Municipios incomunicados y carreteras afectadas
Actualmente hay 15 municipios incomunicados en Andalucía, cinco de ellos en Cádiz, tres en Sevilla, cuatro en Granada y dos pedanías en Jaén. En el ámbito viario, 152 carreteras presentan afecciones totales o parciales por el temporal, especialmente en la provincia de Cádiz, donde se concentran 50 puntos de incidencia. Solo tres vías permanecen con corte total: la N-323 a la altura de Pegalajar (Jaén), la N-340 en Vejer de la Frontera (Cádiz) y la N-340 en Rubite (Granada).
La Unidad Militar de Emergencias (UME) actúa actualmente en Cádiz, Jaén, Granada y Málaga con un dispositivo de 400 efectivos, mientras que la Guardia Civil mantiene movilizados más de 3.500 agentes y la Policía Nacional cerca de 2.600. Entre las actuaciones destacadas, la UME trabaja en San Roque, en el Campo de Gibraltar, donde se realizan labores de recuperación de viales y apoyo a la evacuación de vecinos, una zona que ha sido visitada este viernes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Llamamiento a no bajar la guardia y futura declaración de zona afectada
De cara al fin de semana, Montero ha explicado que el Gobierno continuará trabajando en tres líneas principales: garantizar la seguridad ciudadana mediante vigilancia y prevención, evaluar los daños ya consolidados en infraestructuras, agricultura y litoral, y mantener el seguimiento meteorológico y la coordinación entre administraciones.
Aunque el tiempo ha mostrado una ligera mejoría este viernes, la vicepresidenta ha advertido de la llegada de una nueva borrasca a partir del sábado, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), por lo que ha pedido a la ciudadanía que no baje la guardia y que mantenga las recomendaciones de seguridad, evitando desplazamientos innecesarios y zonas inundables.
Finalmente, ha confirmado que el Gobierno declarará zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil —conocida comúnmente como zona catastrófica— en los municipios más dañados, una vez haya finalizado el episodio de borrascas. Según ha avanzado, la declaración se aprobará en el primer Consejo de Ministros posterior al temporal, momento en el que se activará el sistema de evaluación de daños y ayudas para los afectados.

