Casi 4000 personas desalojadas en Andalucía por la borrasca Leonardo. - Policía Nacional

El impacto de la borrasca Leonardo sigue dejando una situación crítica en Andalucía, donde casi 4000 personas han sido desalojadas de sus viviendas como consecuencia de inundaciones, anegaciones y evacuaciones preventivas ante el riesgo de desbordamiento de ríos y embalses, según el balance actualizado de la Agencia de Emergencias de Andalucía.

Las evacuaciones afectan a las provincias de Cádiz, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla, con actuaciones tanto en núcleos urbanos como en zonas rurales y asentamientos próximos a cauces fluviales. En muchos casos, los desalojos se han realizado de forma preventiva, ante la previsión de crecidas importantes derivadas del episodio de lluvias intensas que atraviesa la comunidad.

Uno de los dispositivos más destacados se ha producido en Arcos de la Frontera (Cádiz), donde se ha evacuado de madrugada un geriátrico con 142 usuarios, además de viviendas situadas junto al pantano de El Santiscal. En Córdoba, más de 300 personas han tenido que abandonar sus casas en distintas localidades y barrios ribereños, mientras que en Granada se mantienen zonas incomunicadas por el estado de las carreteras.

En Sevilla, los desalojos se han concentrado en Écija, una de las localidades históricamente más expuestas a las crecidas, donde se ha actuado de manera preventiva para garantizar la seguridad de la población. En Jaén y Málaga, los desalojos han sido más puntuales, aunque igualmente vinculados a la proximidad de ríos y a problemas estructurales derivados de la lluvia.

Desde el inicio de esta sucesión de borrascas, el servicio 112 Emergencias Andalucía ha gestionado más de 7400 incidencias, manteniéndose desplegados más de 1200 efectivos entre servicios de emergencia, fuerzas de seguridad y la Unidad Militar de Emergencias.

La Agencia de Emergencias de Andalucía mantiene activo el seguimiento de ríos, presas y cauces, y reitera a la ciudadanía la necesidad de extremar la precaución, evitar zonas inundables y seguir exclusivamente la información facilitada por canales oficiales mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas.