Este miércoles comenzaron en Moguer (Huelva) los trabajos de tala del pino de Fuentepiña, un árbol de unos dos siglos de antigüedad que acompañó a Juan Ramón Jiménez durante su juventud y está estrechamente ligado a su obra más universal: Platero y yo.
El ejemplar, que alcanzaba los 19,5 metros de altura y tenía un perímetro de 3,8 metros, fue gravemente dañado por un tornado en marzo de 2025. Desde entonces, se han llevado a cabo intentos de recuperación y estabilización, pero finalmente su deterioro estructural ha hecho inviable su conservación.
El Ayuntamiento de Moguer anunció el inicio de los trabajos a través de un comunicado, en el que subraya que la tala se está ejecutando «con el máximo respeto hacia su valor histórico, cultural y simbólico». La decisión ha sido tomada tras constatar que no era posible garantizar la seguridad del entorno ni la supervivencia del árbol.
Conocido como «el pino de Platero», este ejemplar se encontraba junto a la finca de Fuentepiña, lugar de veraneo del poeta y escenario de múltiples pasajes de su obra. Su sombra fue testigo del crecimiento personal y literario de Juan Ramón, y su presencia quedó inmortalizada en la prosa poética del autor moguereño, Premio Nobel de Literatura en 1956.
Aunque su estructura física será retirada, el árbol no desaparecerá del todo: el Ayuntamiento ha informado de que sus partes serán tratadas con barniz y gasoil para su conservación y luego ensambladas sobre una estructura metálica que reproducirá su silueta original. Este conjunto será instalado en espacios vinculados a la memoria del poeta, como forma de rendir homenaje a su figura y mantener viva su conexión con la naturaleza que lo inspiró.
«El pino de Platero» será así transformado en una pieza de memoria colectiva, preservando su presencia como símbolo del vínculo entre el paisaje moguereño y la literatura andaluza.

