Los médicos en huelga, imagen de archivo.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS), dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, afrontará la segunda semana de huelga de los facultativos y residentes contra el Estatuto Marco del Gobierno de España en Sevilla, que cubre desde el 16 al 20 de marzo. Más de 30.000 efectivos han sido llamados para defender sus derechos e intereses en el sector.

El miércoles 18 habrá una manifestación que partirá desde San Telmo. La primera semana completa de huelga, entre el 16 y el 20 de febrero, acabó con casi 300.000 actos asistenciales suspendidos en Andalucía, recibiendo un duro impacto económico de 39,4 millones de euros. 177.281 de esos actos corresponden a Atención Primaria y 122.149 a Atención Hospitalaria. En los hospitales andaluces, por otro lado, se suspendieron 96.524 consultas externas, 20.618 pruebas diagnósticas y 5007 intervenciones quirúrgicas.

El SAS aprobó para la primera huelga y las siguientes semanas en las que se anuncien paros unos servicios mínimos que terminan en la semana del 15 al 19 de junio, siempre y cuando no se establezca antes un acuerdo con el Ministerio de Sanidad. En el caso de Atención Primaria, los centros en los que haya un servicio de urgencias SUAP y el horario coincida con el del SUPA no tendrán servicios mínimos asignados, pues la actividad será cubierta en el SUAP, como se hace los sábados, domingos y festivos. En donde no se ubique un SUAP o el mismo tenga un horario de apertura diferente al consultorio se designará como servicio mínimo un médico para la atención exclusiva durante el horario de apertura habitual del centro de Atención Primaria.

Los centros que sean consultorios auxiliares no tendrán servicios mínimos. En atención hospitalaria, se mantendrán todos los servicios que habitualmente se presten en domingo o festivo. En urgencias, cuidados críticos y partos, por otra parte, se buscará asegurar la actividad asistencial de domingos o festivos con las pruebas y actividades urgentes.

Los motivos de este paro son la reclamación de un estatuto médico y facultativo propio, una clasificación profesional ajustada a la cualificación y responsabilidad de los facultativos y una regulación de la jornada que ponga fin a los excesos horarios y a la infrarretribución de las guardias. Se busca que el Ministerio se desprenda de la confrontación verbal y negocie de manera genuina, también que la Consejería de Salud andaluza asuma su responsabilidad en la mejora de las condiciones laborales, retributivas y organizativas del colectivo médico y facultativo andaluz, de acuerdo con la central sindical.

El SMA lamenta profundamente las molestias que esta situación pueda llegar a ocasionar a pacientes y usuarios, aunque recordando que los verdaderos responsables no son los profesionales que se movilizan, sino las políticas que dejan a la sanidad pública sin médicos.