El portavoz de Vox en el Parlamento andaluz y futuro vicepresidente de la Junta, Manuel Gavira, ha asegurado este domingo que Juanma Moreno tendrá en su formación un «socio leal» durante la nueva legislatura. Las declaraciones se han producido tras la toma de posesión del presidente andaluz en el Palacio de San Telmo, en Sevilla, en el arranque de un Gobierno de coalición entre PP y Vox que altera el equilibrio político de Andalucía.

Gavira, que asumirá la Vicepresidencia y la Consejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, ha defendido que Vox es un partido «fiable y predecible» y ha presentado el acuerdo como una «nueva época» para la comunidad. El nuevo Ejecutivo nace respaldado por los 53 diputados del PP-A y los 15 de Vox, una mayoría de 68 escaños que garantiza estabilidad parlamentaria, pero que también consolida la entrada de la ultraderecha en el centro de decisión de la Junta.

El dirigente de Vox ha afirmado que Andalucía tendrá «más vivienda», «menos impuestos» y «mejores servicios públicos». Su mensaje llega en una comunidad atravesada por problemas estructurales como el acceso a la vivienda, la presión sobre la sanidad y la educación públicas, la desigualdad territorial y la financiación autonómica. La promesa de rebajas fiscales vuelve a situar en el centro el debate sobre la capacidad de la Junta para sostener y reforzar los servicios públicos.

Uno de los elementos más significativos de su intervención ha sido la defensa de la prioridad nacional recogida en el acuerdo con el PP. Gavira ha asegurado que el Gobierno andaluz «va a poner por delante siempre a los españoles», una expresión que, según ha insistido, «no es excluyente», aunque sí ha definido como «algo novedoso». El planteamiento supone la incorporación al Gobierno andaluz de uno de los marcos ideológicos centrales de Vox, en tensión con una visión andalucista basada en el autogobierno, la cohesión territorial y la defensa de Andalucía como sujeto político propio dentro del Estado.

Gavira ha tratado de vincular el pacto al resultado electoral del 17 de mayo. Según ha afirmado, los andaluces dijeron en las urnas que el PP «no iba a tener mayoría absoluta» y que «tenía que pactar con Vox». También ha admitido que Moreno habría preferido gobernar solo, igual que Vox aspira a hacerlo en solitario, pero ha defendido que el acuerdo responde a lo que considera el mandato de las urnas.

El futuro vicepresidente ha situado además la alianza andaluza en una estrategia estatal. Ha recordado que acuerdos similares ya se han producido en otras comunidades autónomas y se ha mostrado convencido de que esa «ola» que recorre España terminará en el Palacio de la Moncloa. Con ello, Vox presenta Andalucía como una pieza clave en su objetivo de condicionar el futuro político del país desde las instituciones.