El portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, ha confirmado este martes que su grupo votará en contra de la investidura de Juanma Moreno en la primera votación, pese a mantener abiertas las negociaciones con el PP-A. La extrema derecha insiste en incluir en el posible acuerdo la denominada «prioridad nacional», el fin de las políticas que califica como «fanatismo climático» y nuevas medidas de desregulación.

Durante su intervención en la segunda jornada del debate de investidura, Gavira ha agradecido la «buena disposición» del presidente en funciones para alcanzar un pacto, pero le ha reprochado que los contactos entre ambas formaciones no comenzaran antes.

«Deberíamos haber empezado antes las negociaciones y nos hubiésemos ahorrado la situación de hoy», ha afirmado el portavoz parlamentario, quien ha subrayado que Vox no ha acudido al debate «a hacer un paripé».

A pesar del rechazo anunciado para la primera votación, Gavira ha asegurado que su formación sigue dispuesta a cerrar «un acuerdo bueno para los andaluces». El dirigente ha citado como referencia los pactos alcanzados entre PP y Vox en Aragón, Extremadura y Castilla y León, una dinámica que ha definido como «una ola de sentido común».

La «prioridad nacional» vuelve a ocupar un lugar central en las exigencias de Vox. La formación pretende que este principio forme parte del futuro acuerdo con el PP-A, junto con la eliminación de políticas vinculadas a la lucha contra el cambio climático y una mayor desregulación.

Gavira también ha cuestionado la parte del discurso de Moreno en la que el candidato popular lamentó la «autoexclusión» de los partidos de izquierdas de un posible pacto de gobierno. «Señor Moreno, le voy a hacer una recomendación. Supere la pantalla de la izquierda de una vez por todas, sea más feliz», ha señalado.

El voto negativo de Vox mantiene bloqueada por ahora la investidura y evidencia la capacidad de la extrema derecha para condicionar tanto la formación como la orientación política del próximo Gobierno andaluz.