El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, ha valorado positivamente el acuerdo alcanzado entre siete formaciones de izquierda para concurrir juntas a las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. En concreto, la confluencia integra a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana, Partido Verde Andaluz, Alianza Verde y Podemos, una alianza que, según ha defendido, está a la altura del “momento histórico”.

En una entrevista en Radio Sevilla recogida por Europa Press, Maíllo ha asegurado que este acuerdo responde a un “mandato popular” de amplios sectores progresistas que reclamaban una herramienta unitaria capaz de generar “entusiasmo y alegría”. En este sentido, ha vaticinado que la coalición puede movilizar a una parte del electorado que actualmente no se refleja en las encuestas y que podría incorporarse ante este escenario de unidad.

El candidato ha restado importancia a las críticas de Podemos, que tras el acuerdo señaló que este “no refleja el peso político” de la formación. Maíllo ha instado a “centrarse en la letra mayúscula de las siete organizaciones”, subrayando el “esfuerzo colectivo y común” realizado y la necesidad de poner el foco en la fortaleza del proyecto conjunto.

Aunque no participó directamente en la reunión en la que se cerró la confluencia, ha destacado el compromiso y la responsabilidad de quienes sí lo hicieron, asegurando que el acuerdo supone “un paso sobre certidumbre” con el objetivo de propiciar un cambio de gobierno en Andalucía. En esta línea, ha defendido la necesidad de “recuperar derechos” y ha criticado la situación de la sanidad pública en la comunidad.

Respecto a la ausencia de Adelante Andalucía en la alianza, Maíllo ha considerado “respetable” su decisión de concurrir con un proyecto propio, aunque ha advertido de que “desde la fragmentación no se es más fuerte que desde la unidad”. Asimismo, ha relativizado el impacto de las encuestas previas al acuerdo, señalando que existe una movilización clara del electorado de derechas frente a una parte del votante progresista aún a la espera de estímulos.

De cara a los comicios, el candidato ha fijado como objetivo superar los cinco escaños obtenidos anteriormente, asegurando que no se dará por satisfecho si no mejora ese resultado. Finalmente, ha apelado a la “responsabilidad histórica” de esta confluencia, que considera un “nuevo carril de ilusión y esperanza” frente al avance de corrientes políticas conservadoras a nivel internacional.