El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cargado duramente este miércoles contra la posición de Estados Unidos tras las recientes declaraciones de Donald Trump en las que aseguraba que iba a cortar todo tipo de relación comercial con España. Además, calificó al país como “un terrible aliado” por el veto al uso de las bases de Rota y Morón
El líder del Ejecutivo ha dicho que su posición respecto al conflicto es «clara y contundente» y que se resume en cuatro palabras: «No a la guerra». Sánchez ha recordado que hace 23 años, «con la excusa de unas armas de destrucción masiva, a España también se le arrastró a un conflicto con muchas consecuencias», haciendo claramente referencia a Irak.
«Los gobiernos estamos para aportar soluciones, no para empeorar la vida de la gente», ha sentenciado Sánchez, que ha insistido en que se está utilizando «el humo de la guerra» para «ocultar el fracaso político y llenar sus bolsillos». También ha vuelto a poner el foco en la compatibilidad de estar en contra del régimen iraní y a la vez contra la violación de la legalidad internacional. No se ha atrevido, por otra parte, a realizar predicciones, pues «no se sabe qué pasará y ni siquiera están claros los objetivos de los que lanzaron los primeros ataques».
«Lo ingenuo es creer que la solución es la violencia. Nuestra posición no es ingenua, es coherente», ha incidido tras lamentar que el mundo deja de construir hospitales para fabricar misiles. Ha concluido afirmando que «en estos momentos nos sentimos más orgullosos de ser españoles» tras los comentarios positivos que han proliferado en redes sociales a nivel internacional respecto a la gestión del Gobierno.

