Festival Málaga. Juanma Ponferrada.

Málaga no solo huele a biznaga estos días. La ciudad se viste de gala para ser el centro de atención de la industria cinematográfica internacionalmente y, lejos de ser una pasarela de artistas, es el escenario donde mujeres y hombres han puesto su acento en clave feminista.

Un festival con nombre de mujer

A sus casi 80 años, Carmen Maura interpreta en la película Calle Málaga a María Ángeles, una mujer española exiliada en Tánger que se niega a ser «borrada» por la sociedad o por su familia. Lo que ha generado un terremoto en el Teatro Cervantes no ha sido solo su interpretación, sino su reivindicación del deseo en la tercera edad. También ha hecho su primer desnudo cinematográfico. «Lo de salir desnuda me daba igual. A los 80 años han cambiado muchas cosas, pero hace quince o veinte no sé si habría dicho que sí o que no», dijo en una rueda de prensa del evento.

Pero el “efecto Maura” es la punta del iceberg de un festival que respira igualdad en cada sección. Alauda Ruiz de Azúa —Premio Málaga Talent— o Touzani —la directora del filme donde es protagonista Maura— lideran una Sección Oficial donde la maternidad, el duelo y la identidad son temas centrales. La gala de inauguración el pasado viernes estuvo conducida por Kira Miró, y desde el principio marcó el tono.

Un diálogo entre generaciones

La fuerza femenina de esta edición se completa con masterclass como la de la periodista y productora Inés Romero, titulada «Mujeres en el audiovisual: logros, desafíos y poder creativo», que ha servido para analizar hacia dónde evoluciona una industria que busca ser más diversa e igualitaria. Ya desde hace años el evento cuenta con la sección Afirmando los derechos de las mujeres, un espacio dedicado a reivindicar su situación y contribuir a la concienciación social de sus derechos.

Incluso la alfombra roja de la calle Larios está impregnada de la mirada de una mujer. Amparo García, quien era hasta hace poco la revolucionaria fotógrafa del alcalde que ha transformado la comunicación institucional, ha expuesto sus instantáneas de la edición anterior. Málaga brilla en cada edición pero este año es, indiscutiblemente, de color morado.