El dispositivo desplegado contra el incendio forestal declarado el pasado jueves en Los Gallardos, en la provincia de Almería, comenzará este sábado a trabajar «en ataque» después de que el cambio de las condiciones meteorológicas haya frenado el avance de las llamas.
El fuego ha arrasado ya unas 6.600 hectáreas, según el último balance ofrecido por el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, durante una comparecencia ante los medios.
El cese del viento en la zona y el aumento de la humedad relativa han abierto, según Sanz, una «ventana de oportunidad extraordinaria» para que los efectivos puedan intervenir directamente sobre los frentes activos del incendio.
Hasta ahora, el rápido avance de las llamas y las condiciones meteorológicas adversas habían obligado al operativo a centrar sus esfuerzos en labores defensivas, destinadas principalmente a proteger a la población, las viviendas y las infraestructuras amenazadas.
«Las circunstancias tanto meteorológicas como de la propia realidad del incendio hasta ahora nos habían simplemente permitido trabajar en defensa», ha señalado el consejero.
El cambio de escenario permitirá que, «por primera vez» desde que comenzó el incendio, los efectivos puedan atacar directamente las llamas con el objetivo de estabilizar el perímetro y frenar su propagación.
Siete denuncias formales por desaparición
La Junta de Andalucía también ha pedido modificar la forma de informar sobre las personas cuyo paradero todavía no ha podido confirmarse tras el incendio de Los Gallardos y Bédar.
Antonio Sanz ha reclamado que se deje de hablar de 23 personas desaparecidas, ya que esta cifra incluye situaciones diferentes que deben distinguirse.
Según ha explicado, la Guardia Civil tiene registradas siete denuncias formales por desaparición. El resto corresponde a personas consideradas «ilocalizadas», una categoría que incluye las llamadas realizadas por familiares que todavía no han podido contactar con sus allegados.
Esta falta de comunicación no implica necesariamente que esas personas se encontraran en la zona afectada por el incendio ni que hayan desaparecido, por lo que la Junta ha pedido prudencia a la hora de ofrecer datos sobre su situación.
Las autoridades continúan trabajando para localizar a estas personas y comprobar si se encuentran a salvo, al mismo tiempo que el operativo de extinción trata de aprovechar la mejora meteorológica para avanzar en el control del incendio.

