Andalucía ha registrado este miércoles 8 de julio su tercera muerte por golpe de calor desde el inicio de la temporada de altas temperaturas. El último fallecido es un hombre de 48 años que ha muerto en Sevilla tras una exposición prolongada a altas temperaturas en la vía pública, según ha informado el consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz.

El fallecido era de nacionalidad extranjera y, según la Junta, por el momento se desconoce si presentaba antecedentes personales considerados factores de especial riesgo, ya que no tenía historia de salud en Andalucía. El caso se produce en plena ola de calor, declarada en la comunidad hasta este jueves 9 de julio, y vuelve a poner el foco en el impacto sanitario y social de los episodios de calor extremo.

Tres fallecidos desde junio

Con este nuevo caso, Andalucía suma tres muertes por golpe de calor desde la activación del protocolo autonómico frente a las temperaturas excesivas. La primera se registró el 23 de junio, cuando falleció un vecino de Almería de 68 años. La segunda tuvo lugar el pasado 3 de julio en Sanlúcar la Mayor, en la provincia de Sevilla, donde murió una mujer de 71 años.

El tercer fallecimiento, confirmado este miércoles en Sevilla, se suma a un balance sanitario que ya deja 13 golpes de calor en la comunidad. Todos los casos han requerido ingreso hospitalario. Nueve personas permanecen todavía ingresadas, según los últimos datos trasladados por la Junta de Andalucía.

Por provincias, Sevilla concentra el mayor número de golpes de calor, con seis casos. Le siguen Almería, con tres; Cádiz, con dos; Jaén, con uno; y Córdoba, con uno.

Más de mil urgencias relacionadas con el calor

Desde el inicio de la temporada, Andalucía ha registrado 1.081 urgencias por patologías relacionadas con el calor. De ellas, 747 fueron atendidas en atención primaria y 334 en atención hospitalaria.

La Junta mantiene activo desde el 15 de mayo y hasta el 30 de septiembre el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026. La estrategia combina la predicción de olas de calor a partir de la información de la Aemet, el establecimiento de niveles de alerta y la identificación de los grupos de población más vulnerables.

Antonio Sanz ha señalado que el objetivo del dispositivo es reforzar la prevención y la coordinación. «Es un dispositivo para proteger a la población, especialmente a los más vulnerables. Trabajamos desde la anticipación, desde la prevención, desde la concienciación, desde la coordinación entre todos para minimizar los efectos de las altas temperaturas», ha afirmado.

Colectivos más vulnerables

El protocolo presta especial atención a personas mayores de 65 años, enfermos crónicos, menores de cuatro años, lactantes y personas que toman medicamentos que pueden influir en la adaptación del organismo al calor, como diuréticos, hipotensores, antidepresivos, neurolépticos, anticolinérgicos o tranquilizantes.

También se consideran especialmente vulnerables las personas que viven solas, quienes no tienen hogar, quienes sufren condiciones económicas desfavorables o quienes están expuestas al calor por motivos laborales, educativos, deportivos o de ocio, especialmente entre las 14:00 y las 19:00 horas.

150 muertes atribuibles al calor según el sistema MoMo

La Junta también ha aportado datos del sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas, conocido como MoMo. Según este sistema, las muertes observadas atribuibles a los efectos del calor desde el inicio de la temporada en Andalucía ascienden a 150, mientras que en España alcanzan las 1.424.

Estos datos no equivalen necesariamente a fallecimientos por golpe de calor, sino a estimaciones de exceso de mortalidad atribuible a variaciones de temperatura. La mayoría corresponden a personas con patologías previas graves o crónicas, a las que se suman otros factores como la edad avanzada.

Sanidad recomienda evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y de colores claros, protegerse con sombrero, gafas de sol y crema solar, mantener una hidratación adecuada y moderar el esfuerzo físico cuando las temperaturas sean más elevadas. Antonio Sanz ha insistido en que la ciudadanía debe «no bajar la guardia ante el calor» y ha añadido que «es responsabilidad de todos evitar situaciones de riesgo»