Imágenes de personas por las calles de la capital de la Costa del Sol en imagen de archivo. - Álex Zea - Europa Press
Imágenes de personas por las calles de la capital de la Costa del Sol en imagen de archivo. - Álex Zea - Europa Press

Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de muertes atribuibles al calor en los primeros días de julio. Los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III, relacionan las altas temperaturas con 24 fallecimientos en la comunidad desde que comenzó el mes. En el conjunto del Estado, la cifra asciende ya a 153 muertes.

El dato vuelve a situar el impacto del calor extremo como un problema de salud pública de primer orden en Andalucía, especialmente en un territorio expuesto de forma recurrente a episodios de temperaturas muy elevadas. La nueva ola de calor afecta con especial intensidad a varias provincias andaluzas y coincide con avisos meteorológicos por valores que pueden superar los 40 grados en distintas zonas del interior.

La mortalidad asociada al calor no se limita a los golpes de calor diagnosticados como tales. El sistema MoMo analiza la mortalidad diaria por todas las causas y calcula el exceso de defunciones que puede estar relacionado con el exceso de temperatura. Este método permite medir el efecto real del calor sobre la población, especialmente cuando agrava enfermedades previas.

El calor como factor de riesgo para la salud

Las altas temperaturas pueden empeorar patologías cardiovasculares, respiratorias o renales, además de aumentar el riesgo en personas mayores, menores, embarazadas, pacientes crónicos y personas que trabajan al aire libre. Por ello, los datos del MoMo reflejan una estimación del impacto sanitario global del calor y no únicamente los fallecimientos en los que se certifica un golpe de calor como causa directa.

El arranque de julio se produce tras un mes de junio que ya dejó un balance elevado. En España, el calor se asoció a 937 muertes durante ese mes. En Andalucía, la cifra fue de 73 fallecimientos, lo que situó a la comunidad entre los territorios más afectados por las altas temperaturas.

Durante junio, el País Vasco registró el mayor número de muertes atribuibles al calor, con 153, por delante de Cataluña, con 127. También quedaron por encima de Andalucía Madrid, con 93; Castilla y León, con 90; y Galicia, con 88. En cambio, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla no registraron fallecimientos atribuibles al calor en ese periodo.