Juanma Moreno ha tomado posesión este domingo como presidente de la Junta de Andalucía en un acto celebrado desde las 9:30 horas en el jardín del Palacio de San Telmo, en Sevilla. El dirigente del PP inicia su tercer mandato al frente del Gobierno andaluz con un discurso centrado en la defensa de la «vía andaluza», una fórmula que ha presentado como sinónimo de serenidad, diálogo y acuerdo, en una legislatura marcada por el respaldo parlamentario de Vox.
Moreno ha comenzado su intervención asegurando que asume «por tercera vez» el mandato de ser presidente de todos los andaluces «con enorme gratitud y sentido de la responsabilidad». A partir de ahí, ha situado el resultado de las elecciones del pasado 17 de mayo como el punto de partida de una nueva etapa política y ha defendido que el Parlamento y el Gobierno andaluz son «el resultado de la voluntad de los andaluces».
«La vía andaluza de serenidad y diálogo sigue vigente»
La expresión más repetida y con mayor carga política del discurso ha sido la de la «vía andaluza». Moreno ha asegurado que «los valores no cambian» y que «la vía andaluza de serenidad y diálogo sigue vigente». Según ha defendido, se trata de una manera de gobernar basada en el entendimiento y en la búsqueda de acuerdos amplios.
«La vía andaluza es el sí al acuerdo, a la proximidad entre todos», ha afirmado el presidente andaluz. En ese mismo tramo, Moreno ha lanzado uno de los mensajes centrales de su intervención al señalar que esa vía «ha sido siempre contraria a los cordones sanitarios» y que es «inclusiva y no excluyente con ningún ámbito político».
La frase adquiere un significado especial en el arranque de esta legislatura, condicionada por el entendimiento con Vox. Aunque Moreno no ha mencionado expresamente a la formación en ese pasaje, su defensa de una Andalucía sin «cordones sanitarios» funciona como justificación política del marco parlamentario que permite sostener el nuevo mandato. El apoyo de Vox será determinante para medir el desarrollo de la legislatura y el alcance de las políticas públicas que salgan del Parlamento andaluz.
Moreno ha insistido en que «en esta Andalucía, que estamos haciendo cada vez más grande, cabemos todos». Con esa idea, el presidente ha tratado de presentar la nueva mayoría como un espacio amplio, aunque el pacto con la derecha radical sitúa a Andalucía ante una etapa políticamente distinta a la de la mayoría absoluta del PP en la anterior legislatura.
El acuerdo como relato de continuidad
El presidente andaluz también ha vinculado la «vía andaluza» con el balance de sus gobiernos anteriores. Moreno ha recordado que «en 2019, un gran acuerdo sacó a Andalucía del desencanto y la colocó en la pista de despegue hacia un porvenir brillante». A partir de esa referencia, ha defendido que los pactos han sido útiles para impulsar la comunidad y ha reivindicado avances en empleo, riqueza, exportaciones, industria, innovación e inversión extranjera.
En su intervención, Moreno ha asegurado que Andalucía está «dejando atrás esa Andalucía que parecía condenada a tener más paro que nadie» y que la comunidad afronta ahora nuevos desafíos vinculados a «la IA, los avances científicos y tecnológicos, los nuevos modelos laborales» y los cambios sociales. Todo ello lo ha encuadrado dentro de una idea de estabilidad institucional frente a lo que ha descrito como un contexto de «hostilidad, inestabilidad y enfrentamiento».
El presidente de la Junta ha situado entre los retos de los próximos cuatro años la igualdad, las necesidades de jóvenes y mayores, el papel de las mujeres, la vivienda y los servicios públicos de calidad. También ha incluido las infraestructuras viarias, ferroviarias, del agua y de transporte eléctrico, además del turismo, la industria, el campo, la investigación, la innovación, la ciencia, el arte y la cultura.
La apelación a estos ámbitos será una de las claves para evaluar el recorrido real de la «vía andaluza» durante la legislatura, especialmente en materias sensibles como igualdad, vivienda, servicios públicos, financiación autonómica o cohesión territorial.
Reclamación al Gobierno de España
En la parte final del discurso, Moreno ha ampliado su mensaje de estabilidad hacia una reclamación al Gobierno de España. El presidente andaluz ha asegurado que «Andalucía seguirá inspirando confianza», pero ha advertido de que para continuar la transformación emprendida necesita «la implicación del Gobierno de España».
Moreno ha reclamado «suficiencia financiera y un trato justo en la distribución de los recursos», así como el «cumplimiento de los compromisos y deberes contraídos en materia de infraestructuras esenciales». «Andalucía merece el respeto y la implicación de quien tiene la obligación de gobernar para todos», ha subrayado.

