- Adelante Andalucía advierte a Moreno ante su acercamiento a Vox: «Se le va a caer el disfraz de moderado»
- Maíllo exige transparencia a Moreno: «Le da vergüenza decir lo que está negociando con Vox»
El presidente en funciones de la Junta y candidato del PP-A a la reelección, Juanma Moreno, ha advertido este martes de que Andalucía podría verse obligada a repetir las elecciones autonómicas el próximo 25 de octubre si no logra reunir los apoyos necesarios para superar la investidura. Moreno ha utilizado este escenario para defender las negociaciones abiertas con Vox, cuyo contenido continúa sin hacerse público.
La advertencia se ha producido durante la réplica al portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, en la segunda jornada del debate de investidura celebrado en el Parlamento andaluz. El dirigente popular ha calculado que una nueva convocatoria electoral dejaría a la comunidad «medio año sin gobierno» desde los comicios del pasado 17 de mayo.
«¿Usted cree que los andaluces quieren medio año de vacío? Evidentemente, yo estoy convencido de que no», ha trasladado Moreno a Maíllo. El presidente en funciones ha defendido que a la ciudadanía andaluza «no le interesa perder el tiempo» y ha vinculado la urgencia de formar gobierno con la necesidad de comenzar a elaborar los presupuestos autonómicos para 2027.
Vox como única salida para el PP-A
Moreno ha presentado el acuerdo con Vox como la única alternativa posible a una repetición electoral. Al mismo tiempo, ha acusado a PSOE-A, Adelante Andalucía y Por Andalucía de formar un «bloque del bloqueo» por negarse a apoyar su investidura y cuestionar las conversaciones con la extrema derecha.
«Ni comen ni dejan comer; esa es la fórmula que tiene la izquierda», ha afirmado desde la tribuna del Parlamento. El candidato popular ha sostenido que las formaciones progresistas no han querido dialogar con el partido que ganó las elecciones, pero tampoco aceptan que el PP-A negocie «con el único grupo» con el que, según su planteamiento, puede alcanzar un acuerdo.
Moreno ha llegado a sugerir que una repetición electoral podría no interesar a Por Andalucía por las posibles consecuencias para su representación. No obstante, ha tratado de presentar la negociación con Vox como una decisión orientada exclusivamente al «interés general de los andaluces».
Una negociación sin detalles públicos
El presidente en funciones ha asegurado que «no hay trampa ni cartón» en las conversaciones con Vox y ha expresado su deseo de cerrar un entendimiento «cuanto antes». Sin embargo, no ha detallado las exigencias planteadas por la formación de extrema derecha ni las medidas que el PP-A estaría dispuesto a incorporar a un futuro acuerdo de gobierno.
Durante su intervención previa, Maíllo había reclamado «transparencia» y había acusado a Moreno de ocultar el contenido de las negociaciones. «A usted le da vergüenza decir lo que está negociando con Vox, aunque no le dé vergüenza hacer lo que vaya a acordar con Vox», le reprochó el portavoz de Por Andalucía.
Las fuerzas progresistas han alertado especialmente de las consecuencias que un acuerdo puede tener en materias como la inmigración, la igualdad, la violencia machista, los derechos Lgtbiq+ y el acceso a los servicios públicos. Vox ha situado además la denominada «prioridad nacional» entre sus principales planteamientos.
Moreno no ha aclarado si ese principio formará parte del pacto. En su lugar, ha insistido en que la alternativa sería volver a votar el 25 de octubre y prolongar durante varios meses la interinidad institucional.
Defensa de su gestión frente a Maíllo
El candidato del PP-A también ha respondido a las críticas de Por Andalucía sobre la sanidad, la educación, la dependencia y la vivienda. Moreno ha considerado que Maíllo dibujó un panorama «oscuro» y «catastrofista» que, a su juicio, no coincide con la visión de los 1.755.000 ciudadanos que votaron al PP-A el 17 de mayo. «Una cosa es que no le guste mi política, porque usted está en el ángulo contrario a mi visión de sociedad. Y otra cosa es que nosotros no hagamos cosas o que las hagamos mal», ha afirmado.
Moreno también ha reprochado al portavoz de Por Andalucía que presente la crítica como «un instrumento de destrucción masiva» y ha calificado de «trasnochada» la acusación de que el Gobierno autonómico adopta medidas únicamente en beneficio de los sectores más ricos. Maíllo había denunciado previamente el «colapso» de la sanidad andaluza, la infrafinanciación educativa, los retrasos en dependencia y la falta de intervención pública ante la crisis de vivienda.
Inmigración y Adamuz
Moreno ha abordado también la inmigración después de que este asunto quedara fuera de su discurso inicial. El presidente en funciones ha defendido una inmigración «legal», «ordenada, regulada e integrada» y ha cargado contra la política migratoria del Gobierno central. Además, ha denunciado que se trasladan a Andalucía «supuestos menores que no son menores, sino que son mayores» de edad, una afirmación que ha vinculado con la falta de coordinación entre el Ejecutivo estatal y las comunidades autónomas.
El dirigente popular tampoco ha dejado fuera de su réplica el accidente ferroviario de Adamuz. Frente a las acusaciones de Maíllo por el «uso electoralista» de las víctimas, Moreno ha defendido que la asociación de afectados reclama conocer «la verdad» y ha insistido en que los andaluces quieren saber si las vías son «completamente seguras».
La fecha del 25 de octubre se convierte así en uno de los principales argumentos del PP-A para presionar durante la investidura y presentar un acuerdo con Vox como la única vía posible, mientras las condiciones concretas de la negociación continúan fuera del debate público.

