La Junta comenzará en 2027 a extender de forma progresiva las mamografías preventivas a mujeres de entre 45 y 75 años, siguiendo el nuevo acuerdo aprobado por la Comisión de Salud Pública

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) continuará ampliando en los próximos años el programa de cribado de cáncer de mama en Andalucía. Tras incorporar en 2023 a las mujeres de 48 años dentro de las revisiones periódicas, la comunidad comenzará en 2027 a extender progresivamente este programa preventivo hasta alcanzar el rango de edad comprendido entre los 45 y los 75 años.

La medida se enmarca en la nueva estrategia aprobada por la Comisión de Salud Pública, que modifica el actual cribado poblacional de cáncer de mama en España. Hasta ahora, la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud establecía la realización de mamografías cada dos años a mujeres de entre 50 y 69 años.

Con el nuevo acuerdo, el cribado se ampliará de manera progresiva a mujeres de entre 45 y 74 años —75 en el caso andaluz— manteniendo la periodicidad bienal de las pruebas. El objetivo es alcanzar una cobertura prácticamente total en los nuevos grupos de edad en un plazo máximo de seis años.

Andalucía ya adelantó la ampliación en 2023

Según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, la comunidad ya comenzó hace dos años a ampliar el programa de detección precoz del cáncer de mama.

En 2023 se modificó la horquilla de edad de las mujeres incluidas en el cribado, pasando a abarcar a mujeres de entre 48 y 71 años. A partir de 2027 comenzará una nueva ampliación progresiva para incluir a mujeres de entre 45 y 75 años.

La decisión responde a las recomendaciones de la Red de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS), del Consejo de la Unión Europea y a la evidencia clínica actual, que apunta a la importancia de adelantar la detección precoz.

Uno de cada diez casos se diagnostica antes de los 50 años

Los informes científicos que respaldan la medida señalan que alrededor del 10% de los cánceres de mama detectados en España se producen en mujeres menores de 50 años.

En el caso concreto del grupo de edad de entre 45 y 49 años, la evidencia científica indica que el cribado contribuye a reducir la mortalidad y facilita la detección de tumores en fases más tempranas, aumentando así las posibilidades de tratamiento y supervivencia.

La implantación se realizará de forma gradual para garantizar una adaptación homogénea en todas las comunidades autónomas y asegurar la disponibilidad de recursos sanitarios y diagnósticos.

Un despliegue progresivo hasta 2033

El acuerdo contempla que las comunidades autónomas dispongan de un máximo de tres años para iniciar la ampliación de los nuevos grupos de edad y de hasta seis años para alcanzar una cobertura cercana al 100%.

Además, para facilitar la adaptación organizativa y la gestión de recursos, el sistema permitirá inicialmente implantar un intervalo de cribado cada tres años antes de consolidar definitivamente la mamografía bienal.

El impacto presupuestario estimado para el conjunto del Sistema Nacional de Salud asciende a 534 millones de euros entre 2025 y 2029, aunque el coste final previsto será menor debido a que varias comunidades autónomas —entre ellas Andalucía— ya habían comenzado a ampliar progresivamente sus programas de detección precoz.