Andalucía celebra este domingo 17 de mayo sus decimoterceras elecciones autonómicas con el Partido Popular como claro favorito en todas las encuestas y con la incógnita de si Juanma Moreno logrará revalidar la mayoría absoluta obtenida en 2022 o necesitará el apoyo de Vox para seguir gobernando.
Más de cuatro décadas después del inicio de la autonomía andaluza, los ciudadanos decidirán si continúan con un tercer mandato consecutivo sin presencia socialista al frente de la Junta. Moreno afronta la cita electoral tras convertirse en el primer presidente andaluz del PP con mayoría absoluta, conseguida en junio de 2022.
La participación volverá a ser una de las claves de la jornada, especialmente al tratarse de unas elecciones celebradas en solitario, un contexto en el que tradicionalmente se registra una menor movilización.
El PP busca consolidar la «vía andaluza»
El PP-A encara las elecciones con unas previsiones demoscópicas favorables. Ninguna de las principales encuestas publicadas durante la campaña situaba a los populares por debajo de los 52 escaños y la mayoría de sondeos les otorgaban más de los 55 diputados necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz.
Durante la campaña, Juanma Moreno ha centrado su mensaje en pedir una mayoría amplia para consolidar la denominada «vía andaluza» y evitar depender de Vox para formar gobierno. El líder popular también ha advertido sobre el riesgo de desmovilización por exceso de confianza y ha insistido en que el 17M es decisivo para afianzar el «cambio» iniciado en Andalucía en 2019.
Moreno no ha aclarado expresamente si estaría dispuesto a pactar con Vox en caso de no lograr la mayoría absoluta, en un contexto marcado por los acuerdos alcanzados entre ambas formaciones en comunidades como Extremadura y Aragón.
El PSOE apela al voto progresista
Por su parte, el PSOE concurre a las elecciones con María Jesús Montero como candidata y con el objetivo de recuperar el gobierno andaluz perdido en 2018.
Las encuestas sitúan a los socialistas lejos del PP y, en el mejor de los escenarios, repitiendo el resultado obtenido en 2022, cuando lograron 30 diputados, el peor dato histórico del PSOE andaluz en unos comicios autonómicos.
La campaña socialista ha girado en torno a la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad, y a la movilización del electorado progresista que se abstuvo en las autonómicas anteriores pero sí acudió a votar en las elecciones generales de julio de 2023.
Montero también ha descartado facilitar un gobierno del PP mediante una abstención para evitar la entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz.
Vox aspira a entrar en el Gobierno andaluz
Vox afronta estas elecciones con el objetivo de convertirse en socio de gobierno del PP en Andalucía. El candidato Manuel Gavira busca mejorar los 14 escaños obtenidos por Macarena Olona en 2022 y evitar una nueva mayoría absoluta popular.
Durante la campaña, la formación ha centrado buena parte de su discurso en exigir la aplicación del principio de «prioridad nacional» y en advertir al PP de que no facilitará su investidura sin contrapartidas políticas.
El líder nacional de Vox, Santiago Abascal, ha tenido una intensa presencia en Andalucía, participando prácticamente a diario en actos de campaña junto a Gavira.
División a la izquierda del PSOE
A la izquierda del PSOE vuelve a concurrir un espacio fragmentado entre Por Andalucía y Adelante Andalucía.
Por Andalucía, integrada por IU, Sumar, Podemos y otras fuerzas, ha desarrollado una campaña liderada por Antonio Maíllo, quien aspira a mejorar los cinco diputados actuales de la coalición.
Frente a ello, Adelante Andalucía, encabezada por José Ignacio García, ha ganado protagonismo durante la campaña gracias a su presencia en debates y redes sociales. Algunas encuestas apuntan incluso a que podría superar a Por Andalucía y lograr grupo parlamentario propio.
Ningún sondeo prevé, sin embargo, que ambas formaciones sumen conjuntamente los 17 escaños que alcanzaron en 2018 cuando concurrieron unidas.
Una jornada con lectura nacional
El resultado de las elecciones andaluzas tendrá también repercusión en la política nacional. Pedro Sánchez ha respaldado activamente la candidatura de María Jesús Montero, siguiendo la estrategia de situar a ministros al frente de candidaturas autonómicas.
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo ha intensificado su presencia en Andalucía durante la campaña con la aspiración de que el PP logre gobernar nuevamente en solitario.
La campaña también ha contado con la participación destacada de dirigentes nacionales como Santiago Abascal, Yolanda Díaz, Irene Montero o Pablo Bustinduy, en unos comicios que vuelven a situar a Andalucía en el centro del escenario político nacional.

