La Guardia Civil ha investigado a doce personas y tres empresas por su presunta implicación en el vertido ilegal de más de 167.000 toneladas de residuos procedentes de obras de construcción en distintos puntos de la provincia de Málaga. La actuación se enmarca en la operación «Cover», desarrollada contra delitos contra el medio ambiente.

Según ha informado el Instituto Armado, los investigados, vinculados al sector de la construcción y el movimiento de tierras, habrían eludido los controles legales para la correcta gestión de residuos, utilizando parcelas rústicas en la comarca de la Axarquía como vertederos ilegales.

Entre los materiales depositados se han detectado residuos de diversa naturaleza, incluidos elementos altamente peligrosos como el amianto, cuya manipulación indebida puede provocar graves riesgos para la salud y el medio ambiente.

Las autoridades advierten de que este tipo de prácticas puede generar importantes riesgos, como incendios por la acumulación de materiales inflamables, contaminación de acuíferos por filtraciones de sustancias tóxicas o la emisión de fibras nocivas en el caso del fibrocemento.

Las diligencias han sido ya remitidas a la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga, mientras continúa la investigación sobre este caso de vertidos ilegales que pone el foco en la gestión de residuos en el sector de la construcción.