Mari García, responsable de Organización en Adelante Andalucía.

Adelante Andalucía ha valorado públicamente la emoción mostrada por el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, durante el acto institucional del 28 de febrero, Día de Andalucía, y ha reclamado que esa sensibilidad se traduzca en políticas públicas que refuercen la sanidad, la educación y la vivienda en la comunidad.

Desde la sede de la formación en Sevilla, la responsable de Organización, Mari García, ha asegurado que «que un presidente se emocione no solo es importante, sino necesario», ya que, a su juicio, demuestra que «los malos momentos de los andaluces y andaluzas le duelen al Gobierno».

La dirigente ha reconocido como «importantísimos» los casos de accidentes y las recientes inundaciones que han marcado la actualidad andaluza, pero ha planteado que la emoción institucional debería extenderse a otros ámbitos estructurales. «Nos gustaría saber si esta emoción fue real o fue organizada en un despacho como parte de ese marketing que tienen muchos políticos de cara a las elecciones», ha afirmado.

En su intervención, García ha reclamado que el presidente también se conmueva «cuando vemos en riesgo nuestra sanidad pública, cuando vemos en riesgo nuestra educación pública» o ante los desahucios que afectan a personas mayores y jóvenes «que no ven una alternativa habitacional». Asimismo, ha señalado expresamente la situación de «las mujeres abandonadas por el cáncer de mama», pidiendo mayor compromiso institucional.

Para Adelante Andalucía, el 28F «va mucho más allá de ponerse una banderita en la muñeca» y debe servir para reivindicar «servicios públicos garantizados, una vivienda y un empleo digno». La formación ha recordado además la significación histórica del 4 de diciembre junto al 28 de febrero como fechas clave del andalucismo.