Andalucía amplía este año su Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores, es decir, contra los mosquitos, para incluir el seguimiento del dengue, chikungunya y zika junto al virus del Nilo occidental (VNO). El anuncio lo ha realizado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, quien ha subrayado la necesidad de reforzar la anticipación ante posibles casos autóctonos.
La comunidad registró en 2025 un total de 17 casos de dengue y 14 de chikungunya, además de siete sospechas de zika, todos ellos importados. Aunque no se han detectado contagios autóctonos, la presencia del mosquito aedes albopictus en determinadas zonas, junto a condiciones ambientales favorables, obliga a mantener activa la vigilancia.
Actualmente, 117 municipios andaluces inician la temporada en nivel alto de riesgo, 13 más que el año anterior. Otros 302 se sitúan en nivel medio y 366 en nivel bajo. Según ha explicado el consejero, el objetivo es «reducir al mínimo el riesgo de infección para la población andaluza» mediante una estrategia basada en la detección precoz y la coordinación institucional.
El plan contempla el mantenimiento de trampas activas durante todo el año y el despliegue, desde mayo, de 120 dispositivos con control semanal, además de trampas móviles en cada provincia. Asimismo, como novedad en 2026, se realizará un seguimiento estrecho de los municipios colindantes con áreas en alerta, ante la constatación de que los mosquitos pueden compartir hábitats en un radio de hasta diez kilómetros.
En 2025, 31 municipios estuvieron en alerta sanitaria por circulación del virus del Nilo occidental, con cuatro casos humanos confirmados y varios positivos en animales, aunque sin víctimas mortales.
Sevilla acogerá además del 10 al 12 de marzo las Jornadas de Vectores del Suroeste, organizadas junto al Ministerio de Sanidad, en las que participarán más de 150 profesionales de distintas comunidades autónomas.

