La Comisión Europea ha mostrado su respaldo al proyecto de Alta Velocidad (AVE) ferroviaria entre Faro, Huelva y Sevilla, una infraestructura que aspira a conectar Andalucía con el Algarve portugués y corregir desequilibrios históricos en el suroeste peninsular. El apoyo fue trasladado en Bruselas por el comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, a una delegación institucional y empresarial andaluza.
El proyecto busca su integración en la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T), un paso que permitiría acceder a financiación europea y fijar plazos más concretos de ejecución. Desde Bruselas se considera que la conexión responde a uno de los principios fundacionales de la Unión: la cohesión territorial y la reducción de brechas entre regiones periféricas.
La alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, recordó que la capital onubense «es una de las pocas capitales de provincia que sigue sin estar conectada a la alta velocidad ferroviaria», una situación que, a su juicio, genera una clara desventaja competitiva. «No se trata de una demanda local, sino de una apuesta por una Europa más cohesionada, conectada y competitiva», afirmó.
El corredor permitiría articular un espacio socioeconómico compartido entre Andalucía y el Algarve, potenciando sectores estratégicos como el turismo, la agricultura, la industria o la logística, además de favorecer una movilidad más sostenible en línea con los objetivos del Pacto Verde Europeo.
La delegación andaluza defendió ante las instituciones comunitarias que esta infraestructura no puede seguir relegada a planes indefinidos. La implicación directa de Bruselas abre un nuevo escenario político y técnico que sitúa el proyecto en la agenda europea, aunque su materialización dependerá ahora de la coordinación con el Gobierno central y de los compromisos presupuestarios que se adopten en los próximos ejercicios.

