La entrada de la borrasca Oriana ha vuelto a tensionar el dispositivo de emergencias en Andalucía. La Agencia de Emergencias de Andalucía ha coordinado 24 incidencias desde la pasada medianoche, principalmente por caídas de árboles y mobiliario urbano a causa del viento y la lluvia, y mantiene activas 43 incidencias en distintos puntos del territorio.
El balance acumulado desde el 27 de enero alcanza ya las 11.929 emergencias gestionadas en la comunidad autónoma, en un contexto de sucesivas borrascas que han afectado de forma desigual a las provincias andaluzas. Cádiz (2564), Jaén (2079) y Sevilla (1992) concentran el mayor número de avisos.
En estos momentos hay 3118 personas desalojadas en Andalucía, la mayoría en la provincia gaditana. También se han producido evacuaciones en Málaga, Granada, Jaén, Córdoba, Huelva y Sevilla, donde ayer se desalojó a vecinos en viviendas con riesgo estructural. Durante la noche, además, se decretaron nuevos alejamientos preventivos en Málaga y Granada.
La afección en la red de carreteras es especialmente significativa: 144 vías presentan incidencias y 116 están cortadas, con especial impacto en Cádiz y Granada. En algunos puntos se han registrado anegaciones, derrumbes y desprendimientos de ladera, lo que ha obligado a habilitar desvíos alternativos.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos meteorológicos en todas las provincias. Son de nivel naranja los avisos por viento en varias comarcas de Almería y por lluvias intensas en Grazalema (Cádiz), así como por fenómenos costeros en el litoral mediterráneo y el Estrecho.
La Dirección del Plan de Emergencias insiste en que el estado de algunas carreteras es «muy comprometido» y subraya la necesidad de evitar desplazamientos innecesarios, no transitar por cauces ni zonas inundables y seguir las indicaciones de las autoridades. La Agencia recuerda que la autoprotección es clave en un episodio meteorológico que combina precipitaciones persistentes, fuertes rachas de viento y riesgo de deslizamientos.
Desde la administración autonómica se apela a la responsabilidad colectiva y a la consulta permanente de información oficial para evitar rumores y minimizar riesgos en una situación que podría agravarse a lo largo de la jornada.

