El número de víctimas mortales del accidente ferroviario registrado en el término municipal de Adamuz se ha elevado a 41 personas, tras recuperarse durante la pasada noche el cuerpo sin vida de una persona que permanecía en uno de los vagones del tren Iryo siniestrado. Así lo han confirmado fuentes oficiales, después de que la cifra de fallecidos se hubiera mantenido en 40 en las horas previas.
Según la información trasladada por el Servicio Andaluz de Salud, 83 de las 122 personas atendidas a consecuencia del siniestro han recibido ya el alta hospitalaria. No obstante, 39 afectados continúan ingresados en distintos centros hospitalarios andaluces, de los que 35 son adultos y cuatro menores.
Del total de personas hospitalizadas, 13 permanecen en unidades de cuidados intensivos (UCI), todos ellos adultos, después de que el menor que se encontraba ingresado en cuidados críticos haya pasado a planta. En concreto, cinco pacientes se encuentran en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, tres en QuirónSalud, dos en el Hospital Cruz Roja y tres en el Hospital San Juan de Dios. En planta permanecen 26 heridos: ocho en el Reina Sofía —entre ellos los cuatro menores—, seis en QuirónSalud, cinco en el San Juan de Dios, dos en Cruz Roja y uno en el Hospital Infanta Elena de Huelva, derivado desde el Reina Sofía.
Paralelamente, el Centro Integrado de Datos (CID) ha informado de que el Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido hasta el momento 37 cuerpos de personas fallecidas en el accidente. Los médicos forenses han practicado 23 autopsias, mientras que el número total de levantamientos de cadáveres asciende también a 37. El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha logrado identificar plenamente a cinco víctimas, todas ellas mediante huellas dactilares, método por el que se prevé identificar a la mayoría de los fallecidos.
Desde el CID se insiste en que solo puede ofrecerse información sobre las víctimas ya trasladadas al Instituto de Medicina Legal, sin que exista constancia aún del número definitivo de personas fallecidas que pudieran permanecer en la zona del siniestro. Este órgano técnico fue activado conforme al Real Decreto 32/2009, que regula el protocolo nacional de actuación en sucesos con múltiples víctimas, y tiene como función central coordinar y supervisar los informes de identificación elaborados por las distintas instituciones intervinientes.
En cuanto a la atención a familiares, el operativo de información y acompañamiento coordinado por Cruz Roja, servicios sanitarios y psicólogos del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio de Psicólogos atendió durante la jornada de ayer a 116 familiares en el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba, situado junto a la Plaza de Toros. Las familias han pernoctado en establecimientos hoteleros y continuarán recibiendo atención y acompañamiento durante la jornada de hoy.
Respecto a los trabajos en la zona del accidente, durante la noche y la madrugada los equipos se han centrado en apuntalar los últimos vagones del tren Iryo, así como en acondicionar las áreas afectadas tanto de este convoy como del Alvia. La maquinaria pesada ha realizado labores de compactación del terreno, y al dispositivo se han incorporado dos grúas adicionales para facilitar las tareas.
Sigue operativo el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desplegado junto al Edificio Técnico de Adif en Adamuz, donde está prevista en las próximas horas una nueva reunión de coordinación entre los distintos cuerpos y organismos implicados.
La Junta de Andalucía mantiene habilitados los teléfonos de información para familiares de personas hospitalizadas: el 953 001 149 para residentes fuera de la comunidad autónoma y el 061 para quienes se encuentren en Andalucía. Tanto este servicio como el teléfono único de emergencias 1-1-2 han sido reforzados desde el inicio del operativo.
Asimismo, continúa activado el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía, que se elevó a fase de emergencia, situación operativa 1, a las 21.50 horas del domingo 18 de enero. Minutos antes de las 19.50 horas comenzaron a recibirse las primeras llamadas al 1-1-2 alertando del descarrilamiento y vuelco de un tren y de la posterior colisión con otro convoy, con personas heridas y atrapadas, lo que motivó la activación inmediata de todos los recursos de emergencia.

