Mario Jiménez. PSOE

El portavoz de Presidencia del Grupo Socialista en el Parlamento de Andalucía, Mario Jiménez, ha asegurado este viernes que el rechazo de la Junta de Andalucía al nuevo modelo de financiación autonómica debatido esta semana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) responde exclusivamente a razones políticas y no a criterios técnicos o económicos. A su juicio, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, dice «no» a la propuesta porque «el cheque de 5.800 millones de euros tiene la firma de **María Jesús Montero»».

En rueda de prensa en Córdoba, Jiménez ha lamentado que el Gobierno andaluz «no sea capaz de reconocer» que con el nuevo sistema llegarían a Andalucía 4.850 millones de euros, a los que se sumarían 900 millones más a través del Fondo de Compensación Interterritorial. En este sentido, ha subrayado que el modelo se pondría en marcha a partir de 2027 y ha augurado que para entonces «Moreno Bonilla ya no será presidente», asegurando que habrá una presidenta socialista al frente de la Junta.

El dirigente socialista ha calificado de «completa irresponsabilidad» y de «frivolidad» la postura del presidente andaluz, al que ha acusado de preferir «perder 1.500 millones de euros» antes que aceptar la propuesta del Gobierno de España. «Prefiere hurtarle a los andaluces 4.850 millones de euros por un interés partidista», ha insistido, describiendo a Moreno como «el jefe de una banda que secuestra los servicios públicos y pretende después hurtar el dinero del rescate».

Jiménez ha instado al presidente de la Junta a «pensar solo en Andalucía» y a aceptar un modelo que, a su juicio, «como cualquier obra humana podrá mejorarse», pero cuyo «punto de partida es excelente» para la comunidad. En este contexto, ha reclamado a Moreno que se «abstraiga del ruido nacional» y deje de actuar «de rodillas» ante dirigentes del Partido Popular a nivel nacional, para aceptar una financiación que considera clave para los intereses andaluces.

Según ha advertido, el rechazo al modelo implicaría que a Andalucía «le faltarían cada año 7.000 millones de euros» que podría tener a su disposición. «Ese castigo, esa traición a los intereses de Andalucía, no se lo van a consentir los andaluces», ha remachado.

«Lo pagará en las urnas»

El portavoz socialista se ha mostrado convencido de que, cuando llegue el momento de la aprobación de la ley orgánica que regule el nuevo sistema de financiación, Moreno «lo pagará en las urnas» si mantiene su rechazo. «Por cada euro que le robe a los andaluces, perderá miles de votos», ha afirmado.

Frente a las declaraciones del presidente andaluz, que pidió la retirada del modelo alegando que «ni los suyos lo apoyan», Jiménez ha replicado que «el verdadero fracaso es su estrategia de engañar a la ciudadanía andaluza». En este sentido, ha vinculado la negativa a la financiación con la situación de los servicios públicos, citando como ejemplo la sanidad andaluza, que, según ha denunciado, ha pasado de estar «entre las mejores de España a ser la peor», con mayores listas de espera y más dificultades para conseguir cita médica.

Como ejemplo concreto, ha señalado que solo la provincia de Córdoba «se está jugando 500 millones de euros en financiación para servicios públicos», mientras que en el conjunto del marco andaluz la cifra ascendería a 2.500 millones de euros. Para Jiménez, la pregunta es clara: «¿Por qué dice no Moreno Bonilla a una propuesta que objetivamente es excelente para Andalucía?».

El dirigente socialista ha defendido que Andalucía está entre las comunidades «peor financiadas» y que más se beneficiarían del nuevo sistema, junto a la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Castilla-La Mancha, al aportar «más igualdad, suficiencia y equidad» en la prestación de los servicios públicos. Asimismo, ha rechazado que el modelo incorpore el principio de ordinalidad y ha calificado de «bulo» la afirmación de que beneficie a Cataluña en detrimento de Andalucía.

«El problema no es el modelo, sino que la firma en el cheque es la de María Jesús Montero», ha concluido Jiménez, acusando a Moreno Bonilla de anteponer sus intereses políticos a una financiación que considera clave para el futuro de Andalucía.