Dos Hermanas, como la buena vecina que es, nos volvió a acoger el jueves 19 de abril en el CEPER El Palmarillo para una segunda sesión de
La Prensa en Andaluz. ¡Un bis, como los grandes artistas!
Además, esta vez el aula está hasta arriba. Lo normal es que a los talleres asistan una media de 15 personas, pero ayer llegamos a los 25.

Algunas caras me suenan de la visita anterior, no porque repitiesen, sino por habernos cruzado en los pasillos o por haber recibido o dado algún saludo cordial en la entrada del centro en algún momento de nuestra primera sesión a comienzos de la semana. El ambiente es bueno y se respira positividad. Todo parece indicar que nos lo vamos a pasar bien.

Los alumnos comienzan a entrar, casi todos son mujeres y esta vez no es diferente: 23 mujeres y 2 hombres. No importa, el taller es útil para todos, aunque me gustaría que los hombres se animasen más. No solo a asistir a este tipo de actividades formativas, sino también a seguir aprendiendo más allá de la formación que recibiesen en su juventud.

“Muchas mujeres no pudimos estudiar porque las madres solo mandaban a la escuela a los varones” me dice una vecina buscando una explicación a tal diferencia de asistencia. “Las hijas, sobre todo las mayores, nos quedábamos en casa ayudando a criar a los hermanos pequeños mientras nuestras madres trabajaban”, “por eso ahora aquí somos mayoría”. Algunas de estas declaraciones nos suenan a todos, probablemente incluso tengamos ejemplos en nuestras familias.

Los primeros minutos del taller los dedicamos a conocer qué son los medios de comunicación, a conocer la profesión periodística y a hacernos a la idea de que siempre existe alguna influencia ideológica sobre el periodista. Durante esta primera parte casi introductoria lo normal es que la mayoría ya conociesen de qué les hablamos. Entonces entra en juego una de las partes clave del taller: La mujer en los medios.

Aquí encontramos que muchos alumnos piensan que la mujer ya ha llegado a una igualdad casi total con el hombre dentro de los medios de comunicación. ¡Ay, qué equivocados están!

Es cierto que la mujer está cada vez más presente en los medios, tanto como protagonista de las noticias como de periodista dando forma a esas informaciones. Pero no nos engañemos, la igualdad está aún lejos.

Por poner un ejemplo: menos de un tercio de los medios de comunicación están dirigidos por mujeres. Con esto no queremos decir que las mujeres sean mejores que los hombres a la hora de dirigir, pero en una sociedad donde existe una igualdad de roles real y donde todos tienen las mismas posibilidades laborales, lo normal es que los porcentajes se correspondan o al menos se acerquen a los porcentajes de población.

Si la mitad de la población es mujer y un porcentaje parecido es el número que representan las mujeres en las audiencias, ¿cómo es posible que eso no se traduzca también en las altas esferas de los medios de comunicación?

Es obvio, pero a veces es bueno recordar que esta situación es una de las razones que dan sentido a La Prensa en Andaluz. Como decimos siempre que hablamos del proyecto: No es que recomendemos el taller, es que pensamos que es necesario.

Antonio J. Reina

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