CGT Andalucía ha denunciado ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el SEPRONA de la Guardia Civil las supuestas prácticas ilegales de repostaje de motos de agua utilizadas en el servicio de salvamento y socorrismo de las playas de Málaga. El sindicato sostiene que la empresa concesionaria del servicio, la UTE Playas de Málaga (SSGA-Atlantic), estaría realizando estas operaciones directamente sobre la arena y junto al mar, una actuación que, a su juicio, pone en riesgo tanto el medioambiente como la seguridad de trabajadores y usuarios de los arenales malagueños.
La organización sindical ha solicitado la apertura de un procedimiento sancionador por posibles infracciones en materia de costas al considerar que estas maniobras vulneran la normativa vigente y pueden provocar vertidos accidentales de hidrocarburos sobre el dominio público marítimo-terrestre.
Según explica CGT Andalucía, la denuncia presentada va acompañada de documentación gráfica que, asegura, acredita la forma en la que se desarrollan estas operaciones. En el escrito remitido a las autoridades se describe que el repostaje se realiza mediante el trasvase manual de gasolina desde un recipiente portátil al depósito de las motos acuáticas, utilizando un embudo y efectuando el llenado completo del vehículo sobre la propia arena y «a escasos metros de la línea de agua».
El sindicato sostiene además que estas tareas son realizadas por trabajadores de la empresa adjudicataria, lo que, en su opinión, supone un doble riesgo: por un lado, el potencial impacto ambiental derivado de posibles derrames de combustible y, por otro, la exposición de los propios empleados y de los bañistas a una actividad que considera incompatible con las condiciones de seguridad exigibles en un espacio público de uso masivo.
En el texto de la denuncia, CGT afirma que estas actuaciones «suponen un riesgo potencial de contaminación del dominio público marítimo-terrestre por derrames accidentales de hidrocarburos, así como un riesgo para la seguridad de trabajadores y usuarios de la playa». Asimismo, explica que la iniciativa se enmarca dentro de las funciones de vigilancia que ejerce la representación sindical sobre las condiciones de seguridad en la prestación del servicio público de salvamento y socorrismo.
Petición de rescisión del contrato
Más allá de las actuaciones administrativas y ambientales solicitadas, CGT Andalucía ha reclamado públicamente al Ayuntamiento de Málaga que rescinda de forma inmediata el contrato con la UTE Playas de Málaga.
El sindicato argumenta que la empresa acumularía «reiterados incumplimientos del pliego de condiciones», además de vulneraciones de los derechos laborales de la plantilla y del acuerdo alcanzado en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (SERCLA), que, según sostiene, obligaba a garantizar unas condiciones mínimas de seguridad y salud para los profesionales del servicio.
En este contexto, CGT también dirige críticas a la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga, Teresa Porras, al considerar que el Consistorio debe asumir responsabilidades sobre la gestión del contrato y la supervisión del servicio de salvamento y socorrismo.

