La constitución este jueves del Parlamento de Andalucía ha puesto en marcha oficialmente la nueva legislatura, pero también ha evidenciado que la investidura de Juanma Moreno sigue lejos de quedar despejada. Vox mantiene una posición de firmeza en las negociaciones con el PP de Moreno Bonilla y aspira a trasladar a Andalucía la estrategia que ya ha desarrollado en otras comunidades autónomas, condicionando cualquier acuerdo a compromisos políticos concretos y rechazando el reparto de cargos institucionales.
La formación de Santiago Abascal y el PP ya habían mantenido al menos dos reuniones formales antes de la sesión constitutiva de la Cámara andaluza. Sin embargo, las conversaciones no han servido para acercar posiciones de forma definitiva. Mientras los populares continúan defendiendo un gobierno en solitario, Vox insiste en que cualquier entendimiento debe sustentarse sobre medidas de gobierno y no sobre acuerdos para ocupar puestos institucionales.
Una de las muestras más evidentes de esta estrategia se produjo durante la negociación para la Mesa del Parlamento. El PP trató de facilitar la entrada de Vox en el órgano rector de la Cámara ofreciendo sus votos para que la formación obtuviera representación. Sin embargo, Vox rechazó la propuesta. «No queremos sillones, queremos políticas», sostienen desde el partido.
La postura de la formación quedó reforzada por las declaraciones realizadas por su portavoz parlamentario, Manuel Gavira, que reivindicó el papel de Vox como representante de sectores sociales y económicos que consideran insuficientemente atendidos por los partidos tradicionales. «Hemos hablado con los agricultores y nos dicen que lo que dice Vox es lo que quieren», aseguró.
Jesús Aguirre inicia la ronda de consultas
La sesión constitutiva concluyó con la reelección de Jesús Aguirre como presidente del Parlamento de Andalucía. Será él quien en las próximas semanas mantenga una ronda de contactos con los portavoces de todos los grupos parlamentarios para proponer formalmente un candidato a la Presidencia de la Junta.
Todo apunta a que el candidato será Juanma Moreno, al ser el líder de la fuerza más votada y contar con el mayor respaldo parlamentario, con 53 escaños. La propuesta deberá realizarse antes del próximo 29 de junio.
No obstante, la fecha de la investidura continúa sin cerrarse. Fuentes del Partido Popular manejan la posibilidad de celebrar el debate a finales de julio, aunque tampoco descartan que pueda retrasarse hasta septiembre si las negociaciones continúan abiertas.
Dos meses para evitar una repetición electoral
Una vez se celebre la primera votación de investidura comenzará a correr el plazo de dos meses establecido por el Estatuto de Autonomía. Si ningún candidato consigue reunir los apoyos necesarios durante ese periodo, Andalucía se vería abocada automáticamente a una nueva convocatoria electoral.
En este escenario, Vox trata de reforzar su capacidad de influencia sobre la futura acción de gobierno, mientras el PP busca mantener la iniciativa política tras su victoria electoral. El resultado de esa negociación determinará no solo cuándo se celebrará la investidura de Juanma Moreno, sino también el margen de estabilidad con el que arrancará la nueva legislatura andaluza.

