La Hermandad del Rocío de Emigrantes de Huelva inició este miércoles su camino hacia la aldea almonteña arropada por miles de onubenses y en una jornada marcada por el recuerdo a los dos guardias civiles fallecidos el pasado 8 de mayo durante una persecución a una narcolancha en la costa de Huelva.

La salida comenzó a las 08:30 horas desde la Casa Hermandad, en el Paseo de la Glorieta, tras una misa rociera presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez, y con presencia de numerosas autoridades, entre ellas la alcaldesa Pilar Miranda, el presidente de la Diputación, David Toscano, y la subdelegada del Gobierno, María José Rico. Durante la homilía se tuvo un “especial recuerdo” para los agentes fallecidos, ya que la Guardia Civil es Hermana Honoraria de Emigrantes.

La comitiva está formada por nueve carros tradicionales, seis carros cuadrados, cuatro enganches, 21 tractores y más de una veintena de vehículos. Antes de emprender el camino, el hermano mayor, Jesús Muñoz, reconoció emocionado que era “el momento más esperado” tras “44 años esperando este día”.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió en la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva. Allí, el presidente de la hermandad, José Garrido, trasladó “el cariño de toda la hermandad y de toda la ciudad” a la Benemérita, mientras que el coronel jefe, Julio Serrano, agradeció el gesto y destacó los lazos históricos entre ambas instituciones. Durante el acto se realizó una ofrenda floral y se leyeron unas palabras en memoria de los agentes fallecidos.

La hermandad continuó posteriormente su recorrido por lugares tradicionales de la capital onubense, como la Catedral de la Merced, la Diputación, el Ayuntamiento o la sede de la Junta de Andalucía, antes de abandonar Huelva por la Punta del Sebo rumbo a los caminos del Rocío. La previsión es que Emigrantes llegue este jueves por la noche a la aldea almonteña tras realizar parada para el sesteo en Gato.