El secretario general de UGT Andalucía, Oskar Martín, ha advertido este martes durante su intervención en el Fórum Europa Tribuna Andalucía de la desconexión entre los buenos datos macroeconómicos de la comunidad y la realidad de los trabajadores, marcada por la precariedad, los bajos salarios y la siniestralidad laboral.
Durante su intervención, Martín reconoció que Andalucía ha experimentado en los últimos años un crecimiento de la actividad económica, un aumento de las exportaciones y una mayor capacidad de atracción de inversiones. Sin embargo, subrayó que este avance no se está traduciendo en una mejora proporcional de la calidad de vida de la mayoría de la población.
El dirigente sindical incidió en que el problema no es únicamente cuantitativo, sino también cualitativo. En este sentido, señaló factores como la precariedad laboral, los salarios bajos, la inestabilidad en el empleo y la falta de valor añadido del modelo productivo andaluz como elementos clave que explican esta brecha.
La siniestralidad laboral, un problema estructural
Uno de los aspectos que centró su intervención fue la siniestralidad laboral, que calificó como «uno de los problemas más graves y persistentes del mercado de trabajo andaluz». Martín advirtió de que la muerte de trabajadores no puede considerarse un hecho aislado, sino que responde a un problema estructural del modelo productivo.
«Se puede crecer económicamente sin repartir ese crecimiento, se puede generar actividad sin generar bienestar y se puede crear empleo sin generar derechos», afirmó, alertando de que esta situación ya se ha producido anteriormente y no debe repetirse.
En este contexto, valoró la Ley de Prevención de Riesgos Laborales como un avance, aunque insistió en que resulta insuficiente si no va acompañada de una aplicación efectiva. Por ello, reclamó más recursos, un mayor control por parte de la Inspección de Trabajo y un compromiso real de las empresas con la seguridad laboral.
Seguridad laboral y cambio de modelo económico
El secretario general de UGT Andalucía defendió que la seguridad y la salud en el trabajo deben considerarse una inversión y no un coste. «No se puede normalizar que en pleno siglo XXI el crecimiento económico conviva con cifras de siniestralidad propias de otras épocas», aseguró.
Asimismo, reivindicó el papel del sindicalismo en el equilibrio del sistema productivo, destacando su contribución histórica a la mejora de los derechos laborales y al avance social y democrático.
Finalmente, Martín planteó la necesidad de una transformación profunda del modelo económico andaluz, basada en cuatro ejes: un nuevo modelo laboral, el refuerzo de los servicios públicos y los derechos sociales, el impulso de la reindustrialización vinculada a las energías renovables y una mayor capacidad de decisión política para Andalucía.

